domingo, 23 de agosto de 2015

LA ABADÍA DE NORTHANGER: JANE AUSTEN



La vida de la joven Catherine Morland –miembro de la numerosa familia de un modesto clérigo rural–­ discurre apaciblemente en la campiña inglesa, donde se entrega con pasión a su distracción favorita: leer novelas de género gótico, llenas de pasadizos ocultos, mazmorras y misterios. Una invitación en la vida real, sin embargo, la lleva a la ciudad de Bath, donde ella y su hermano James establecerán relaciones con los Thorpe, ambiciosos y manipuladores, y los Tinley, vástagos de una distinguida familia cuya hacienda, que ostenta el pintoresco nombre de “Abadía de Northanger”, despierta en Catherine las más escalofriantes y deliciosas expectativas. Teñida de una fina ironía, "La abadía de Northanger" mezcla amores, conveniencias y apariencias, regalándonos como pocas obras el placer de la lectura.



Les comentaba en una entrada anterior que adquirí una nueva edición de Northanger Abbey o La abadía de Northanger, y aunque tenía pensado hacer una relectura en cuanto avanzara con mis pendientes, terminé leyéndolo casi de inmediato. En mi defensa, solo había leído la novela una vez y de eso han pasado algunos años, así que me pareció justo; además, se trata de Austen y con sus libros nunca me conduzco de forma lógica. 



Y sí, cuando de Austen se trata, nunca hay suficiente y de por sí La abadía de Northanger es uno de esos libros de los que menos se habla, lo que es comprensible, ya que valgan verdades quizá sea el más "sencillo" en toda la obra de la autora, que tampoco extraña mucho considerando que fue el primero que escribió. Curiosamente, creo que es esto lo que lo hace más interesante; el analizar la obra de una novelista como Austen desde el inicio, ver sus progresos y esos aspectos que desde aquí se convierten en los rasgos más resaltantes de su estilo. La fina ironía, ese cuestionar su entorno y la hipocresía de la sociedad que tanto le disgustaba, así como su firme decisión (una de las cosas que más admiro en ella) de enfrentar a sus personajes a mil aventuras con la seguridad de que al final tendrán un destino feliz o tanto como es posible en esta vida. Los enredos, malentendidos y metidas de pata, por así decir, están a la orden del día y pueden ser tan divertidos como desesperantes, de allí su encanto. 



Catherine Morland es un personaje delicioso en su sencillez y Austen se encarga de dejarnos claro desde el principio que no hay nada extraordinario en ella; en realidad la historia abre con un "Nadie que hubiera conocido a Catherine Morland en su niñez habría imaginado que el destino le reservaba un papel de heroína de novela", lo que puede parecer un poco cruel o sencillamente realista. Después de todo, es precisamente la aparente sencillez de Catherine lo que hace que el lector empatice de inmediato con ella, y su gusto por la lectura, de hecho, es un plus para quienes compartimos ese rasgo. Catherine no tuvo una niñez desdichada, ni padres opresivos o hermanos crueles; por el contrario, sin ser rica, viene de un hogar de economía desahogada, sus padres son encantadores, aunque un poco distraídos, lo que es lógico considerando que tienen muchos hijos, pero los quieren a todos y están siempre al pendiente de su felicidad. Catherine no muestra grandes dones, excepto por una imaginación desbordante, lo que aquí entre nos considero una bendición en toda regla, si bien concuerdo con quienes dirán que es en realidad un arma de doble filo, como tendrá que descubrir Catherine en su momento.



Entonces, cuando los Allen, un matrimonio vecino dueño de una importante fortuna la invitan a pasar una temporada con ellos en Bath, Catherine parte con la bendición de su familia y muy dispuesta a conocer algo de ese mundo del que solo ha leído en las novelas. Ingenua, generosa y siempre presta a pensar lo mejor de quienes le rodean, se ve de pronto enfrentada a la hipocresía e interés de un par de personajes que resultan ser de los más odiosos que he leído en mi vida, como son los Thorpe, dos hermanos que se acercan a ellas con distintas motivaciones, aunque ambas igual de viles; él, John, vive de apariencias y exageraciones, se considera mejor de lo que es y al creer que la situación de Catherine es mejor de lo que resulta ser en realidad, va tras ella sin pizca de tacto o buenas maneras; mientras que su hermana Isabella, exuberante y ególatra, se gana su amistad de inmediato con más astucia, aunque tiene la puntería puesta en el hermano de Catherine, pensando también que es un partido muy apetecible. Lo bueno de todo esto es que gracias al viaje y al roce que adquiere nuestra protagonista ve pronto en su camino a cierto caballero, el señor Henry Tilney, uno de los personajes más encantadores y divertidos del repertorio de Austen. Henry es joven también,  quizá no tanto como Catherine, pero tiene más experiencia y un agudo ingenio que me hace pensar si Jane no habrá puesto mucho de sí en él. Siempre tiene una frase ácida e infinitamente lúcida para compartir y sus conversaciones con Catherine son deliciosas.



¿Y la abadía? ¿Donde está la abadía?, se preguntarán. Es lógico, en su momento me lo pregunté yo también porque tenemos que avanzar bastante en la historia para conocerla, pero ocurre, se los aseguro y tiene mucho de esa magnífica apariencia que Catherine espera encontrar, así como algunos secretos que no lo son tanto, o que lo son, pero solo en esa imaginación desbordada de nuestra heroína que, al fin de cuentas, tampoco es una en toda regla, ¿verdad? Creo que ese es uno de los pilares de esta historia, las apariencias, ya lo decía Tolkien: "No es oro todo lo que reluce ni toda la gente errante anda perdida". ¿Cómo terminé citando a Tolkien en la reseña de un libro de Austen. En fin, eso pasa. 

Como notarán, esta ha sido una relectura que he disfrutado mucho y la recomiendo de corazón. Si son admiradores de Austen se encontrarán con su novela más divertida, y si apenas se animan a conocer la obra de esta gran novelista, les aseguro que es el inicio perfecto para familiarizarse con su estilo, no se arrepentirán. Sobre todo, no dejen de leer entre líneas, Jane siempre se las arregló para esconder verdaderas joyas de sabiduría en sus historias y aquí no faltan.






“No hay que desesperar de lograr aquello que deseamos, pues la asiduidad, si es constante, consigue el fin que se propone.”

15 comentarios:

Lesincele dijo...

Ayyy tengo que leerla si o si, a ver cuando consigo más tiempo jajaja
Un beso!

Margari dijo...

Ésta no la he leído aún, pero tiene que caer.
Besotes!!!

Hechicera Lestrange dijo...

Este no me llama , pero lei Sensatez y sentimientos de Jane Austen. y ese me gusto.

Violeta dijo...

Hola preciosa!
Es un pendiente y mi larga lista. Genial reseña. Besotes

Nube de Frases dijo...

Otro libro más que me gustaría leer... Un besote!

La mitad de tu sonrisa dijo...

Holaa :)
Tengo muchas ganas de leer algo más de esta autora... lo cierto es que ahora me apetece este jejej intentare encontrarlo ^^
Gracias por la reseña!
Un beso infinito,
La Mitad de tu Sonrisa ∞

La mitad de tu sonrisa dijo...

Holaa :)
Tengo muchas ganas de leer algo más de esta autora... lo cierto es que ahora me apetece este jejej intentare encontrarlo ^^
Gracias por la reseña!
Un beso infinito,
La Mitad de tu Sonrisa ∞

Leyna dijo...

Gracias por la reseña :D
Quiero probar a la autora, aunque creo que empezaré por Orgullo y Prejuicio ^^

Un abrazote =)

Lourdes dijo...

¡Hola amiga! Impresionante la reseña que te has mandado, como siempre. Felicitaciones. Te diré que si no leo más de Austen es por falta de tiempo porque me gusta muchísimo. Esta obra no la conozco pero ya la anoto para poder leerla en cuanto pueda. Muchas gracias por la gran labor que te tomas. Un beso enorme y sigue cosechando éxitos!!

Raquel Campos dijo...

Hola, me has dado ganas de releerla también, algunas cosas se me han olvidado.

Besos!

Tamara dijo...

Creételo si te digo que no he leído nada de esta autora, que pena. Un besazo guapa y gracias por visitar acompáñame, Citu no puede contestarte ahora pero esperemos que pueda hacerlo pronto.

Mientras Leo dijo...

Me encanta este libro, quizás un poco menos conocido que otros títulos de Austen.
La entrada te ha quedado preciosa, con muchísimo gusto al elegir imágenes, como siempre
Besos

LadyIsabella dijo...

Hola, la novela parece deliciosa, y siendo de Jane Austen es una apuesta segura, la conocía pero nunca he tenido la oportunidad de leerla, pero después de leer tu opinión me ha parecido un libro fascinante, con una historia que te atrapa, espero poder disfrutar de ella en el futuro.
Un beso.

La orilla de los libros dijo...

Intentaré hacerle un hueco porque parece que no tiene desperdicio. Un beso

Raquel Campos dijo...

Hola, me has dado ganas de releerlo también!!

Besos!!