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viernes, 19 de febrero de 2016

CONSEJOS DE ESCRITURA DE ERNEST HEMINGWAY



Ya tocaba una entrada de estas que tanto me gustan en las que comparto algunos consejos de grandes autores en el noble oficio de escribir. El señor cuyos consejos traigo hoy no necesita presentación;  a decir verdad, no se me ocurre qué mencionar acerca de él porque es así de grande y todas las palabras me suenan a poco. De modo que mejor dejamos la palabra al genio y comparto los Consejos de escritura de Ernest Hemingway



1. Cuando un escritor escribe una novela, debería crear a gente viva; personas, no personajes.

2. Escribe frases breves. Comienza siempre con una oración corta. Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no negativo.

3. A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos.



4. Las personas de una novela, no los personajes construidos con habilidad, deben ser proyectadas desde la experiencia asimilada del escritor, desde su conocimiento, desde su cabeza,  desde su corazón y desde todo lo suyo.

5. Quería escribir como Cezanne pintaba. Cezanne empezaba con todos los trucos. Después destruía todo y empezaba de verdad.

6. Evita el uso de adjetivos, especialmente los extravagantes como "espléndido, grande, magnífico, suntuoso".



7. Por el amor de Cristo, escribe y no te preocupes por lo que los muchachos dirán, ni de si será una pieza magistral o qué.

8. Seriedad absoluta en lo que se escribe, es una de las dos necesidades categóricas. La otra, por desgracia, es el talento.

9. Mi tentación siempre es escribir demasiado. Lo mantengo bajo control para no tener que cortar paja y reescribir. Los individuos que piensan que son genios porque nunca han aprendido a decir no a una máquina de escribir, son un fenómeno común.



10. Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o impersonal.

11. El don más esencial para un buen escritor es un detector de mierda interno, a prueba de choques. Es el radar del escritor y todos los grandes lo han tenido.

12. Un escritor de nuestro tiempo tiene que escribir lo que no ha sido escrito antes o superar a los escritores muertos en lo que hicieron. La única manera en que puede decir cómo va, es compitiendo con los hombres muertos… Pero la lectura de todos los buenos escritores podría desanimarlo. Entonces debe ser desanimado.



13. Para escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.

14. Evita lo monumental. Rehuye lo épico. El individuo que puede pintar cuadros enormes muy buenos, puede pintar cuadros pequeños muy buenos.

viernes, 15 de enero de 2016

CONSEJOS DE ESCRITURA DE PAUL AUSTER



Hoy regreso con la primera entrada de consejos de escritura del año. Ya saben que tengo debilidad por compartir lo que grandes maestros opinan de este casi siempre noble arte y navegando en la Web encontré estas pautas tan interesantes que provienen de quien creo es uno de los mejores autores que tenemos la fortuna de poder leer en la actualidad: Paul Auster. De modo que si son admiradores de su obra o simplemente sienten curiosidad acerca de lo que tiene para compartir acerca de su experiencia como escritor o, aún mejor, ambas cosas, aquí les dejo estos cinco consejos.



1. Nunca es fácil

Creo que el proyecto más difícil al que me he he enfrentado es cada uno de los que he intentado hacer. Nunca es fácil. Algunas cosas se escriben más rápido que otras, pero realmente no puedo medir los grados de dificultad.

2. Relájate y sucederá

Cuando estaba escribiendo una novela y me quedaba atascado, y todos los escritores se atascan en algún momento, entraba en un estado de pánico, pensando que el proyecto se había acabado, no sabía qué hacer con él y resultaban momentos muy tormentosos.

Ahora que soy viejo, cuando llego a uno de esos momentos, me digo a mí mismo: “Si este libro necesita ser escrito, si es algo valioso, si cuenta con el poder que creo que tiene, entonces voy a solucionarlo y todo lo que tengo que hacer es ser paciente”. A veces es cuestión de un par de días libres, a veces un mes o incluso seis. El tiempo para meditar qué quiero hacer con el libro.

Y luego ahí estás, rodando de nuevo. Y no sé qué pasa, pero creo que es una cuestión del inconsciente diciéndote qué poner en la página. Si escuchas y te relajas lo suficiente como para ser capaz de escuchar, ocurrirá.

3. Prueba a vivir en el extranjero

Dejé Estados Unidos al final de los 70, cuando tenía 24 años. Me dio una nueva perspectiva de América. Creo que es una cosa buena dejar tu país y mirarlo desde la distancia. Yo lo recomiendo.
La vida es ahora mucho más cara que entonces, pero supongo que si tienes medios financieros suficientes, es muy bueno para una persona joven. Mejor hacerlo cuando eres joven que cuando eres viejo.



4. Aprende de los grandes

Creo que lo importante para los jóvenes escritores es leer a los buenos. Y supongo que con esto quiero decir a los que han resistido la prueba del tiempo. Ya sabes, los grandes. Hawthorne, Melville, Dostoevsky, Tolstoy, Kafka, Dickens… es de donde vas a sacar lo mejor. Y cuando ves la forma tan brillante en la que ellos hacen las cosas, entiendes que están ahí por una razón, porque son realmente los mejores escritores. Y creo que hay que aprender de los grandes.

5. No te des demasiada importancia

Cuidado con el ego y con darte demasiada importancia. No seas un escritor. Es una terrible forma de vivir tu vida. No ganarás nada con ello salvo pobreza, soledad y oscuridad. Así que si realmente quieres escribir, si te quemas por hacerlo, adelante. Pero no esperes nada de nadie. El mundo no te debe nada y nadie te lo ha pedido.

lunes, 21 de septiembre de 2015

DIEZ CONSEJOS DE ESCRITURA DE MARGARET ATWOOD



Hace un tiempo que no traigo una entrada con consejos para mejorar en el noble arte de la escritura, así que heme aquí con diez consejos de una dama que sin duda sabe de lo que habla, y por lo general lo hace con una lucidez maravillosa y un humor ácido que me encanta. Con ustedes, diez consejos de escritura de Margaret Atwood. 



1. Lleva un lápiz para escribir en los aviones. Pero los lápices no son seguros y si la punta se rompe, no se puede afilar en el avión, ya que no se pueden llevar cuchillos. Por lo tanto, lleva dos lápices.

2. Si los dos lápices se rompen, se puede hacer un afilado de emergencia con una lima de uñas de las de metal o vidrio.

3. Lleva algo en lo que escribir. El papel es lo mejor, pero en caso de necesidad, la madera o tu propio brazo pueden servir.



4. Si escribes en el ordenador, haz siempre una copia de seguridad en un lápiz de memoria.

5. Haz ejercicios para la espalda. El dolor es una distracción.

6. Mantén la atención del lector. (Es probable que esto funcione mejor si puedes mantener la tuya propia). Pero no sabes quién es el lector, así que es como pescar con un tirachinas en la oscuridad: lo que fascina a A puede aburrir mortalmente a B.

7. Seguramente necesitarás un diccionario de sinónimos, un libro de gramática básica y un asidero a la realidad. Este último significa: no hay comidas gratis. La escritura es un trabajo. También un juego de azar. No tendrás un plan de pensiones. Otras personas pueden ayudarte un poco, pero en esencia vas por tu cuenta. Nadie te obliga: tú lo elegiste, así que no te quejes.



8. Nunca podrás leer tu propio libro con esa anticipación inocente que acompaña a la deliciosa primera página de un libro nuevo, porque tú lo escribiste. Has estado detrás del escenario. Has visto cómo se introducen de contrabando los conejos en el sombrero. Por lo tanto, pídele a uno o dos amigos lectores que le echen un vistazo antes de entregárselo a cualquier persona en el negocio editorial. Ese amigo no debe ser alguien con quien tengas una relación romántica, a menos que quieras romper.

9. No te quedes sentado en el medio del bosque. Si estás perdido en la trama o bloqueado, vuelve sobre tus pasos hasta dar con aquello en lo que te equivocaste. Luego toma otro camino. Y/o cambia al protagonista, cambia el conflicto, cambia la primera página.

10. Rezar puede funcionar. O ponerse a leer otra cosa. O visualizar de manera constante el santo grial que es la resplandeciente versión final de tu libro ya publicada.



Fantásticos, ¿no? Me quedo con el noveno, es mi favorito, aunque todos son geniales, pero este me ha servido  más de una vez cuando me siento un poco perdida. Eso de dar unos cuantos rodeos para encontrarse de vuelta a sí mismo me parece un consejo fabuloso, en la vida, la escritura y todo aquello que signifique algo para nosotros. 

martes, 20 de enero de 2015

CONSEJOS DE ESCRITURA



Vuelvo a la sana costumbre de compartir algunas frases relacionadas con la escritura provenientes de excelentes autores, con la diferencia de que, en lugar de dedicar la entrada a los sabios consejos de un solo escritor, decidí una recopilación de fantásticas citas de diversos autores, todos brillantes, cada quien con un estilo y sentido del humor muy particular, pero eso sí, todos coinciden en su amor por las letras y la certeza de que el escribir es un trabajo de largo aliento que tiene un tanto por ciento de inspiración, y una cantidad mucho mayor de esfuerzo y compromiso. Espero que les gusten tanto como a mí, que por cierto ya he tomado nota de varias. 



"No trates de escribir para un lector ideal. Seguro que existe, pero está leyendo a otro". "Sé tú propio editor. Cercano, pero implacable". Joyce Carol Oates

"No te sientes en mitad del bosque. Si te pierdes en la trama o no sabes cómo seguir, vuelve sobre tus pasos". "Rezar puede funcionar. O leer a otro. O tratar de visualizar el Santo Grial que es la imagen de tu libro publicado". Margaret Atwood

"No pongas una foto de tu autor favorito en tu mesa. Sobre todo si es un suicida". "Ponle un nombre a tu trabajo lo antes posible. Tienes que poseerlo, verlo. Dickens sabía que Casa desolada se iba a llamar Casa desolada antes incluso de empezar a escribir". Roddy Doyle



"El ritmo es esencial. No es suficiente con escribir bien. Estudiantes de escritura pueden elaborar una página de magnífica prosa, pero a veces carecen de la habilidad para arrastrar al lector al largo viaje que representa una novela". Sarah Waters

"Relee, vuelve a escribir, relee, vuelve a escribir. Si sigue sin funcionar, tíralo. Es sano y no debes sentir mala conciencia por los cadáveres de poemas y páginas que lo tenían todo excepto la vida que necesitaban". "Con frecuencia, un problema en un párrafo se arregla solo después de un largo paseo". Helen Dunmore

"La mejor forma de escribir un libro es escribirlo. Un bolígrafo es útil, un ordenador también vale, pero sigue llenando la página en blanco de palabras". "Describir es muy difícil. Recuerda que cualquier descripción es una opinión sobre el mundo. Busca un lugar desde el que mirar». "Diviértete". Anne Enright



"Escribe sólo cuando tengas algo que decir". David Hare.

"Aumenta tu capacidad lingüística. Las palabras son la materia prima de tu oficio. Cuanto más grande sea tu vocabulario, más eficaz será tu escritura". "No te limites a planear escribir: escribe. Sólo escribiendo, no soñando con escribir, desarrollamos un estilo propio". PD James

"Lee mucho". "Escribe mucho". "Aprende a ser autocrítico". "No te rindas". "Encuentra una historia que merezca la pena contar". "Ten suerte. "Mantén tu suerte". Ian Rankin




"Escribe para ti mismo, recogido, asombrado". Kerouac


domingo, 4 de enero de 2015

DECÁLOGO DEL PERFECTO CUENTISTA



Regreso después de un tiempo con una entrada relacionada con los consejos de grandes autores acerca del noble arte de la escritura. En esta ocasión, me gustaría compartir el Decálogo del perfecto cuentista, obra del ese gran dramaturgo, poeta y cuentista que fue Horacio Quiroga, autor uruguayo con una vida trágica y una obra muy interesante. No acostumbro escribir cuentos, me parece un arte delicado y complejo que requiere seguir unas reglas muy rígidas para mi mente dispersa, pero sí que disfruto leerlos de cuando en cuando, así que lo he pasado muy bien leyendo estas interesantes reglas compartidas por Quiroga que, creo, pueden aplicarse a todo género literario y, ¿por qué no? A la vida diaria; las encontré en Ciudad Seva, una página muy completa que les recomiendo mucho.

He aquí el Decálogo del perfecto cuentista según Horacio Quiroga: 



I

Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo.

II

Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

III

Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia



IV

Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

V

No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VI

Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.



VII

No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

VIII

Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

IX

No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino

X


No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

jueves, 6 de noviembre de 2014

10 CONSEJOS DE ESCRITURA DE JOSS WHEDON



Encontré este interesante texto en la red, y me pareció que debía traerlo por aquí para compartirlo con ustedes. Adoro a Joss Whedon, como creador y como ser humano; creo que es uno de los escritores más lúcidos, talentosos y comprometidos con el mundo que existen en la actualidad. Me fascina su capacidad para crear tramas complejas de la nada y entregárnoslas convertidas en grandes series o películas; creo que muchos de mis personajes ficticios favoritos fueron creados por él y no es casualidad que la mayor parte de ellos fueran personajes femeninos porque Whedon ha declarado más de una vez lo importante que le parece dar vida a mujeres de carácter y con una vida interior muy compleja y profunda, algo que por lo general no se ve mucho, incluso en estos tiempos. Estos consejos que comparto fueron concebidos para guionistas, pero creo que aplican a todo tipo de escritores; espero que los encuentren tan interesantes como yo. 



1 . TERMÍNALO

“Terminar es lo que voy a poner como primer paso. Puedes reírte de esto, pero es verdad. Tengo muchos amigos que han escrito dos terceras partes de un guión y luego lo reescriben durante tres años. Terminar el guión es, primero, lo más difícil que hacemos, y, segundo, lo más liberador. Aunque no sea perfecto, incluso si sabes que vas a tener que volver al manuscrito, escribe hasta el final. Tienes que tener un pequeño cierre”.

2. ESTRUCTURA

“Estructura significa saber a dónde estás yendo, asegurándote de que no divagues. Algunas grandes películas han sido realizadas por “divagadores”, como Terrence Malick y Robert Altman, pero esto no está tan bien hoy y no lo recomiendo. Yo soy un adicto a la estructura. De hecho, me hago diagramas.¿Dónde están las bromas? ¿Las emociones? ¿Y el romance? ¿Quién sabe qué y cuándo? Necesitas que estas cosas ocurran en el momento correcto, y eso es que lo que construye tu estrctura: la manera en la que quieres que el público sienta. Diagramas, gráficos, rotuladores de colores… Cualquier cosa que significa que no vas a ciegas es útil”.

3. TEN ALGO QUE DECIR

“En realidad, esto debería estar en el número uno. Incluso si estás escribiendo una copia de Die Hard tienes algo que decir sobre una copia de Die Hard.  Es sorprendente el número de películas que no son lo que se proponen ser. Es raro, sobre todo en los géneros, encontrar una película con una idea y no solo “esto les conducirá a un montón de grandes escenas”. La isla (The island, Michael Bay, 2005) se convierte en una película de persecuciones de coches, y los momentos buenos son cuando están los clones y tú dices: ¿qué se siente al ser estos tipos?”



4. TODO EL MUNDO TIENE UNA RAZÓN PARA VIVIR

“Todo el mundo tiene un punto de vista. Todo el mundo en tus escenas, incluyendo el matón que va al lado del malo, tiene una razón. Cada uno tiene su propia voz, su propia identidad, su propia historia. Si nadie habla de una manera en la que no solo se preparan para las líneas del siguiente personaje, entonces tú no consigues el diálogo: tienes soundbites (frases precocinadas). No todos pueden ser divertidos, no todos pueden ser dulces, no todos pueden ser una delicia, pero si tú no sabes lo que es todo el mundo y por qué ellos están ahí, por qué ellos sienten lo que están sintiendo y por qué están haciendo lo que estás haciendo, entonces tienes un problema”.

5. CORTA LO QUE AMES

“Aquí hay un truco que aprendí muy pronto. Si algo no funciona, si tú tienes una historias que has construido y te bloqueas y no puedes resolverlo, toma tu escena favorita o la mejor escena o la gran escena y córtalo. Es brutal, pero a veces inevitable. Esto podría significar volver atrás, pero cortar la escena es normalmente un enorme ejercicio de liberación”.

6. ESCUCHA

“Cuando seas contratado como un script doctor [figura que arregla, revisa... guiones], por lo general es porque el otro guionista no puede llegar a un nivel superior. Es cierto que los guionistas son reemplazados cuando los ejecutivos no saben qué otra cosa hacer, y es terrible, pero el quid de la cuestión es que la mayoría de los guiones en los que he trabajado, lo he hecho porque tanto si lo necesitaban como si no, me estaban permitiendo hacer algo bueno. A veces alguien está bloqueado, es testarudo, está tan trabados en su cabeza que no pueden ver a la gente que los rodea. Es muy importante que sepamos cuándo aferrarnos a nuestras pistolas, pero también es muy importante escuchar absolutamente a todo el mundo. La persona más estúpida en la habitación podría tener la mejor idea”.



7. SIGUE LOS SENTIMIENTOS DEL PÚBLICO

“Tienes una meta: conectar con tu público. Por lo tanto, tú debes seguir lo que siente tu público en todo momento. Uno de los mayores problemas a los que me enfrento cuando veo las películas de otras personas es que digo: “esta parte me confunde” o lo que sea, y ellos me dicen: “pretendo decir esto”, y ellos siguen adelante con sus intenciones. Nada de esto tiene nada que hacer con mi experiencia como parte del público. Piensa como piensa el público. La gente piensa que las proyecciones de prueba (test screenings) son terribles y es porque muchos estudios son muy estúpidos al respecto. Se asustan si hay que rodar algo de nuevo o van y dicen: “Brazil puede tener un final feliz” y eso es una historia de terror. Pero se puede hacer un montón en este sentido”.

8. ESCRIBE COMO UNA PELÍCULA

“Escribe la película tanto como puedes. Si algo es exuberante o extenso, tú puedes describirlo creciente; si hay algo que no es importante, simplemente supéralo de una forma concisa. Permite que se lea como una película, eso es lo que más funciona para ti, para el director, y para los ejecutivos: ¿cómo será esto cuando lo pongamos en la pantalla?”

9. NO ESCUCHES

“Ya te he dado un consejo sobre escuchar, ahora te doy el consejo contrario, porque al final el mejor trabajo viene cuando alguien jode al sistema: hace algo inesperado y dejar que nuestra voz personal entre dentro de la máquina de dirigir una película. Elige tus batallas. Tú no conseguirías ser Paul Thomas Anderson o Wes Anderson, cualquiera de estos tíos, si todos estos directores siguieran el mismo patrón falto de originalidad. Pero el proceso te conduce en esa dirección, un proceso de homogenización, y tienes que luchar un poco contra esto. Hubo un punto en que mientras estábamos haciendo Firefly, yo le pedí a la cadena que no tocase cosas: ellos estaban comenzando a hablar sobre un show diferente”.



10. NO TE VENDAS

“El primer centavo que gané, lo ahorré. Así me aseguré de que nunca tuviese que tomar un trabajo simplemente porque lo necesitaba. Yo aún necesito trabajos, por supuesto, pero he sido capaz de tomar aquellos que yo quise. Cuando digo esto, incluyo Waterworld. La gente dudará, pero era una idea maravillosa para una película. Cualquier cosa puede ser buena. Incluso El último héroe americano podría haber sido buena. Hay una idea en algún lugar en casi cualquier película: si tú puedes encontrar alguna que te guste, entonces hazlo. Si no puedes, no importa lo hábil que seas haciendo algo que no te guste: a eso se le llama prostituirse”.

viernes, 10 de octubre de 2014

DIEZ CONSEJOS DE ESCRITURA DE J.R.R. TOLKIEN



Pocos autores me inspiran un respeto reverencial y uno de ellos es Tolkien. Quizá se deba a que creó todo un mundo tan complejo y lleno de personajes que han trascendido el tiempo y se han convertido en parte del imaginario popular, así como al hecho de que, simple y sencillamente, cuando lees acerca de su vida, te das cuenta de cuánto disfrutaba crear historias, requisito indispensable para admirar a un autor. Esta serie de consejos o tips, por llamarles de alguna forma, han sido extraídos de documentos y cartas personales que él intercambio con amigos escritores, editores, y familiares. Vale comentar que Tolkien fue un gran amigo de C . S. Lewis, el autor de Las crónicas de Narnia, al grado de que fue su lector cero, alguien a quien envió sus manuscritos para recibir una opinión imparcial. ¿Se imaginan tener a alguien como Lewis de lector cero? Pienso en ello y me recorre un escalofrío; pero algo interesante al respecto es que Tolkien menciona el punto número tres, ese "Escucha a los críticos", y se refiere a las opiniones de las personas en quienes él confiaba y a quienes daba sus obras para ser evaluadas; se dice que Lewis era un crítico justo, pero temible. Me gusta en particular también el punto número siete, que los sueños sirven como inspiración; estoy muy de acuerdo con él, y en alguna ocasión he tenido el gusto de soñar con alguna historia y al llevarla al papel he experimentado una sensación maravillosa, sin que ello implique que algo remotamente cercano a la maestría de este caballero asomara de mi pluma, pero de alguna forma se empieza. Bueno, comparto estos consejos de un gran maestro que espero les parezcan tan interesantes como a mí.



1. La vanidad es inútil.

2. Mantén la entereza.

3. Escucha a los críticos.



4. Deja que tus intereses guíen tu escritura.

5. La poesía como camino a la prosa.

6. Confía en los accidentes afortunados.



7. Los sueños sirven como inspiración.

8. La gente real da pie a grandes personajes.

9. No siempre es bueno ser el próximo autor Best Seller.

10. Los libros que escribes pueden parecer triviales, pero no lo son.



jueves, 4 de septiembre de 2014

SI QUIERES ESCRIBIR: RAY BRADBURY



Si quieres escribir, si quieres crear, debes ser el tonto más sublime que Dios haya creado y haya dejado ir a pasear.

Debes escribir cada día de tu vida.

Debes leer libros estúpidos y horribles y también libros gloriosos, y dejar que ellos luchen en hermosas batallas dentro de tu cabeza; vulgar un momento, brillante el siguiente.

Debes merodear en las librerías, escalar las estanterías como si fueran escaleras para oler los libros como si llevaran perfume y llevar sobre tu cabeza libros como sombreros.

Deseo para ti un combate de lucha libre con tu Musa Creativa que dure toda tu vida.

Deseo locura y tontería y enajenación para ti.

Espero que vivas con la histeria, y que fuera de ella puedas hacer grandes historias, de ciencia ficción o de cualquier otra cosa.

Lo que quiero decir; espero que estés enamorado cada día por los siguientes 20.000 días. Y fuera de este amor, recrea un mundo.

martes, 12 de agosto de 2014

OCHO REGLAS DE ESCRITURA DE NEIL GAIMAN



1. Escribe

2. Pon una palabra tras otra; encuentra la palabra adecuada y escríbela.



3. Termina lo que estas escribiendo. Sin importar lo que tengas que hacer para terminarlo, termínalo.

4. Déjalo a un lado. Léelo pretendiendo que nunca antes lo hubieses leído. Muéstraselo a tus amigos cuya opinión respetas, y a quienes les gusta el tipo de cosa que esto es.



5. Recuerda: cuando la gente te dice que hay algo que está mal o que no funciona para ellos, casi siempre están en lo correcto. Cuando te dicen qué es lo que está mal y cómo arreglarlo, casi siempre están equivocados.

6. Arréglalo. Recuerda que, tarde o temprano, antes de que siquiera se acerque a la perfección, tendrás que dejarlo ir y empezar a escribir la siguiente cosa. La perfección es como perseguir el horizonte: mantente en movimiento.

Biblioteca personal de Neil Gaiman


7. Ríete de tus propias bromas.

8. La regla principal de la escritura es que si lo haces con la suficiente convicción y confianza, tienes permitido hacer lo que quieras. (Esa puede ser una regla para la vida así como para la escritura. Pero definitivamente es cierta para la escritura). Así que escribe tu historia como necesita ser escrita. Escríbela honestamente, y cuéntala de la mejor manera que puedas. No estoy seguro de que hayan otras reglas (al escribir); no, al menos, que importen.

sábado, 19 de julio de 2014

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE ROBERT MCKEE



Robert Mckee es un guionista estadounidense que imparte cursos de escritura de guión cinematográfico con bastante éxito y es muy reconocido entre sus colegas y aspirantes a guionistas. Navegando por la red, encontré estos mandamientos para escritores que me parecieron muy curiosos, y me gustaría compartirlos con ustedes; espero que los encuentren tan interesantes como yo.



PRIMERO

No le quitarás de las manos la crisis/el clímax al protagonista. Mandamiento anti deus "ex machina".

SEGUNDO

No le facilitarás la vida al protagonista. En un argumento nada progresa si no es a través del conflicto.



TERCERO

No harás una exposición porque sí. Dramatízala. Utilízala para girar el final de una escena, para favorecer al conflicto.

CUARTO

No utilizarás falsos misterios ni sorpresas fáciles. No escondas nada importante que sepa el protagonista. Mantennos al nivel del héroe. Que sepamos lo que él/ella sabe.



QUINTO

Respetarás a tu público. Mandamiento antimercenario.

SEXTO

Conocerás tu mundo como Dios conoce éste. Mandamiento pro-investigación.



SÉPTIMO

No complicarás con nuevos elementos ya que la complejidad de los que dispones es mejor. No multipliques las complicaciones en un solo nivel. Utiliza las tres: intra-personal, interpersonal, extra-personal.

OCTAVO

Llevarás las situaciones al límite, negando las negaciones, llevando a los personajes hasta los extremos y la profundidad más lejanos del conflicto imaginables dentro del propio espectro de probabilidades del argumento.




NOVENO

No escribirás con evidencia.

DÉCIMO

Reescribirás.

sábado, 28 de junio de 2014

"¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?" Charles Bukowski



Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.

Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.

Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
o a tu novia o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.

A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.

No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

lunes, 9 de junio de 2014

EL GENIO DE LA CREATIVIDAD



Les he hablado acerca de El club de las escritoras de la pluma azul, un espacio en el que diversas autoras reflexionamos acerca de muchos aspectos relacionados con la escritura. Pueden encontrar entradas respecto al proceso de publicación, el papel que juegan las editoriales en la actualidad, el proceso creativo... en fin, una serie de temas interesantes. Hace unas semanas, me tocó el turno de preparar una entrada, y se me ocurrió que podría tratar acerca de algo que con frecuencia menciono por aquí, la creatividad al escribir y cuán profundo puede ser este proceso para el autor. Ahora quiero compartir ese texto con ustedes por aquí, en gran medida porque fue inspirado por una charla fascinante dada en TED por la autora Elizabeth Gilbert que en su momento me encantó y que creo cuenta con una lucidez maravillosa. 

Elizabeth Gilbert es una autora estadounidense que ha escrito novelas, ensayos, cuentos, entre otros; sin embargo, el libro que la catapultó a la fama, y que si no han leído, sin duda han oído hablar de él, o visto la adaptación cinematográfica, es Come, reza, ama, ese súper Best Seller que aún hoy está tan bien considerado. Bien, Elizabeth dio una charla TED en agosto del 2012 en la que explora el proceso creativo y comparte una serie de preguntas que como autora se ha hecho muchas veces, en especial luego del éxito de su novela.

Voy a dejarles el video subtitulado de la charla para que lo vean si así lo desean, se los recomiendo mucho; son apenas veinte minutos que se pasan volando y es una delicia escucharla, pero antes de eso quiero compartir algunas de las cosas que  he absorbido y procesado de él y que espero les impacten tanto como a mí.



Elizabeth empieza esta charla presentándose como escritora y reconociendo que esta actividad es el gran amor de su vida, así como el hecho de que el tremendo éxito que tuvo su novela Come, reza, ama, causó un gran impacto en su vida, ya que se vio de pronto en un momento crítico que habrán experimentado todos aquellos creadores que de pronto conocen un éxito en parte inesperado. En este punto es imposible no preguntarse: "¿Y ahora qué?" ¿Cómo enfrentar el proceso creativo con bríos si todo el mundo te dice que  posiblemente no puedas escribir algo mejor que lo ya conocido? ¿Da miedo? O si aún no has conocido el éxito propiamente dicho, ¿acaso todos los que decidimos escribir no nos enfrentamos al temor de dar ese paso tan decisivo en nuestras vidas? Nunca he estado en el lugar de Elizabeth, no tengo ni idea de si ocurra alguna vez, pero tengo algo claro, y es que el miedo es bueno. El miedo te mantiene vivo, despierto, y de alguna forma te recuerda que no estás por encima de nada ni nadie; te hace más humano que nunca.

Y es respecto a la humanidad del escritor que Elizabeth explora un tema  muy interesante y que da título a su charla, porque se refiere con frecuencia a ese "genio de la creatividad". En la antigüedad, se consideraba que el proceso creativo no pertenecía tan solo al ser humano; el pintor, escritor, compositor, etc, dependía de demonios, como se les llamaba en Grecia, o genios, lo que prefiero, como les llamaban los romanos. Estos entes, por llamarles de alguna forma, influían en el creador de tal forma que el proceso podía considerarse  un trabajo compartido, y la idea es brillante. Y es una verdadera lástima que con el pasar de los siglos se haya perdido esta noción, porque como menciona Elizabeth en su charla, de un tiempo a esta parte el escritor adopta una actitud de ente omnisciente que lo convierte en esclavo de su genio, ese que en realidad debería ser un compañero al cual apelar cuando lo necesitamos, acogerlo a fin de ir de la mano durante el proceso de creación.



Ojo, no digo que un escritor deba quedarse cruzado de brazos frente al computador esperando que un duende, elfo o cualquier otra criatura sobrenatural se presente ante nosotros y nos haga el trabajo mientras tomamos una siesta; nada de eso. Soy una ferviente creyente de las palabras de Stephen King respecto a que el proceso de escritura es un trabajo arduo que requiere disciplina y buenos nervios. Sin embargo, la idea de quitarle solemnidad a una actividad que requiere tanto de nosotros; nuestra mente, corazón, sin contar la gran carga emocional que implica, en verdad tranquiliza y nos confiere cierta libertad para escribir sin esa excesiva presión que a la larga puede lastimarnos tanto como a nuestra obra.

Al final, la escritura es un trabajo de por vida, no existe una edad de jubilación; es algo que forma parte de nosotros y lo hará hasta el último aliento, así que el poder vivir esta experiencia con alegría, desenfado, amor, y sobre todo, compromiso, es realmente una oportunidad que todos debemos estar dispuestos a aceptar y celebrar sin permitir que jamás se convierta en una carga.

Bueno, dejo de hablar, o escribir, y comparto el video. En serio, si pueden verlo en algún momento, no dejen de hacerlo, estoy segura de que lo amarán. Siéntanse libres de callar la música o llevarse el enlace y darle una mirada cuando lo prefieran, pero no se lo pierdan, es fantástico.


martes, 29 de abril de 2014

CONSEJOS DE RAY BRADBURY PARA ESCRITORES



Hace un tiempo que no hago una entrada relacionada con el arte de escribir y me provocó compartir una hoy. Creo que no hace falta que les hable de Ray Bradbury y el extraordinario escritor que fue, ese hombre amante de la lectura y la escritura que nos dejó un legado inmenso. Algo que aprecio de este autor, quizá aún más que su obra, y eso es mucho decir, es que amaba leer. En sus palabras, "un libro es un arma cargada", y consideraba que los seres humanos "somos el milagro de la fuerza y la materia convirtiéndose a sí mismas en imaginación y voluntad". Según sus escritos, Bradbury confiaba ciegamente en la educación, incluso en aquella auto impartida; en su opinión, una persona podía educarse en una biblioteca; según él, se graduó a los veintiocho años de una. 

Como he comentado más de una vez, creo firmemente en el proceso de creación como un acto de voluntad, esfuerzo, trabajo duro y sobre todo, de mucha constancia, la misma que debe ir de la mano con una disposición absoluta para aprender, reconocer errores y procurar absorber tantas enseñanzas como sea posible. Por eso estoy siempre al pendiente de todo aquello que pueda enriquecerme en este camino de la escritura, y cuando doy con alguna joya me gusta compartirla, porque las palabras de un hombre como Bradbury son un tesoro invaluable que debería llegar a todo el mundo. Aquí una selección de inteligentes y precisos consejos para escritores en proceso de formación; es decir, para todos. Espero que los encuentren tan interesantes como yo.



No empieces escribiendo novelas novelas. Toman mucho. Empieza escribiendo “una cantidad endemoniada de cuentos”, al menos uno por semana. Toma un año para hacerlo. Bradbury asegura que simplemente no es posible escribir 52 malas historias al hilo. Él esperó hasta los 30 para escribir su primera novela, Fahrenheit 451. “Y valió la pena esperar, ¿eh?”



Puedes amarlos, pero no remplazarlos. Ten esto en mente cuando inevitablemente intentes, consciente o inconscientemente, imitar a tus escritores favoritos, justo como él imitó a H.G. Wells, Jules Verne, Arthur Conan Doyle y L. Frank Baum.



Examina la “calidad” de los cuentos. Él sugiere Roald Dahl, Guy de Maupassant y los menos conocidos Nigel Kneale y John Collier. Nada en el New Yorker de hoy le llenaba el ojo, pues encontraba que esas historias “no tenían metáfora”.



Ocupa tu mente. Para acumular los bloques intelectuales de estas metáforas, Bradbury sugería una serie de lecturas nocturnas: un cuento, un poema y un ensayo. Los ensayos pueden ser de una diversidad de campos, incluyendo arqueología, zoología, biología, filosofía, política y literatura. “Al final de mil noches, ¡Dios!, ¡Estarás lleno de cosas!”



Deshazte de los amigos que no creen en ti. ¿Se burlan de tus ambiciones de escritor? La sugerencia es que los despidas sin retraso.



Vive en la biblioteca. No vivas en tu “maldita computadora”. Bradbury no fue a la universidad, pero sus insaciables hábitos de lectura le permitieron “graduarse de la biblioteca” a los 28.



Enamórate del cine. Preferiblemente del viejo.



Escribe con alegría. “Escribir no es un negocio serio”. Si una historia comienza a sentirse como un trabajo, deséchala y comienza una nueva. “Quiero que envidien mi alegría”.



No planees ganar dinero. La esposa de Bradbury “hizo un voto de probreza” para casarse con él. Solo hasta los 37 pudieron comprarse un auto.




Enlista 10 cosas que amas y 10 cosas que odias. Luego escribe sobre las primeras y “mata” las segundas, también escribiendo sobre ellas. Haz lo mismo con tus miedos.




Escribe cualquier cosa vieja que surja en tu mente. Bradbury recomienda “asociación de palabras” para romper cualquier bloqueo creativo, pues “no sabes lo que hay en ti hasta que lo pruebas”.


Poco se puede añadir, salvo: Lee, escribe, escribe, lee y sobre todo, disfrútalo.