domingo, 12 de febrero de 2017

LIBROS DIRECTOS AL CORAZÓN



Hoy es un día especial porque esta entrada forma parte de un pequeño reto organizado por Camen y el grupo de Facebook TARRO-LIBROS 2017 que quizá algunos de ustedes compartan. Carmen es una amiga lectora muy querida por estos lares y siempre es un gusto sumarse a sus iniciativas. En esta ocasión, y con el fin de celebrar el Día de San Valentín con un estilo muy lector, nos invita a compartir un libro que nos haya marcado de forma especial; no tiene que ser de romance, ni mucho menos, sino uno que tenga un significado especial para cada uno. Yo he elegido uno que sí va de romance, pero un romance muy particular, uno que considero el más importante de todos, y es el romance que uno debería de encontrar y atesorar por siempre, el que sostenemos con nosotros mismos durante todas nuestras vidas. Y creo que Isabel Allende es una maestra en ese tema porque más allá del tema de fondo que trate en sus libros, sus historias siempre reflejan eso, el conocerse y amarse a uno mismo, lo que me encanta. Así que hoy hablaremos de una historia que no es una novela en sí, sino un canto divertido al amor, al erotismo, y sobre todo, a la buena mesa, que es, después de todo, una historia de amor en toda regla, ¿no?



"Me arrepiento de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana, ya que la sexualidad es un componente de la buena salud, inspira la creación y es parte del camino del alma. . . Por desgracia, me demoré treinta años en descubrirlo".






Isabel Allende es, de lejos, una de mis autoras favoritas. Siento que más allá de sus deficiencias, que las tiene, como todo autor, o como casi todos, ella logra algo muy particular que no siempre es posible y que admiro mucho en un escritor; logra llegar al lector hasta la fibra más sensible, y lo hace con una fórmula muy sencilla, lo logra siendo ella misma. Su estilo no es complejo ni rebuscado, escribe acerca de lo que conoce y le importa, lo que le ha marcado de alguna forma en particular y nos lo presenta de la misma forma en que lo haría un amigo contándonos sus historias; un poco adornadas con mucha frecuencia, sí, pero de alguna forma consigue que se conviertan en cercanas y nos toquen de diversas maneras. Me pasó con La casa de los espíritus, uno de mis libros favoritos, y lo ha conseguido con casi todas las obras publicadas a la fecha. 

Cuando su hija Paula murió tras una penosa agonía, un evento de su vida que la marcó de forma profunda y que retrató en ese libro tan conmovedor que es Paula, la autora pasó un tiempo sin retomar la escritura, y cuando lo hizo supo que estaba superando ese largo y doloroso proceso que es el duelo. Lo curioso es que decidió retomar su pasión con un libro muy particular, uno acerca de la cocina, el amor y el erotismo, un trío infalible y del que se puede compartir mucho. Cuando lo leí por primera vez, y de eso ya han pasado algunos años, quedé impresionada por el tono divertido y desenfadado con el que comparte las experiencias de su vida, su historia con la cocina desde los duros años de la niñez en un internado inglés, pasando por los recuerdos de la infancia y los viajes de vacaciones familiares con los que cualquiera puede sentirse identificado. Además, la autora comparte una cantidad increíble de información gracias a la titánica tarea de documentación que emprendió al concebir este libro; nos enteramos de las costumbres de los países más lejanos y exóticos, de rituales que parecen salidos de un cuento y, precisamente, también muchos cuentos que forman parte del acervo cultural de una serie de pueblos, siendo los orientales los que me provocan mayor fascinación.


Como si todo lo contado fuera poco, las últimas páginas del libro están dedicadas a un buen y variado grupo de recetas que hará las delicias de quien las lea, las prepare y disfrute. Allende comparte cada una de ellas contándonos acerca de sus orígenes, la relación que la une a ellas, si la hubiera, así como una serie de hermosas ilustraciones hechas por un buen amigo suyo, quien participó en el proyecto, lo mismo que su madre, cocinera más que talentosa, y su agente y amiga. Este es un libro divertido e instructivo hecho con el deseo de llegar al lector tocando una de sus fibras más sensibles, un trabajo conjunto casi familiar, que, cuando es leído, nos convierte en parte de esa familia también, y solo por ello merece mucho la pena. 

19 comentarios:

Gaby Bikisimas dijo...

Hola, aquí otra tarrolibrera !
leí ese libro hace algunos años y me encantó !!!
Buenísima recomendación.
Un saludo.

Tatty dijo...

Me gusta mucho esta autora y este libro aún no lo he leído, tengo que ponerle remedio
Besos

susana palacios dijo...

Me apunto la recomendación, sólo he leído Paula, besotes

Margari dijo...

Pues éste no lo he leído. Y esta autora suele gustarme, y por lo que cuentas, no creo que este libro sea una excepción. Apuntado.
Besotes!!!

ROOS DISEÑOS dijo...

Hola amiga! Blogger sigue portándose mal, jaja recién veo tus comentarios! Disculpas!!!!
Yo trabajando muuucho y veo que vos también y me alegra mucho!!!
Como me gusta esta autora!!! Tengo que conseguirlo!!!!
Gracias por tus posts!!!Muchos besos y abrazos y que mañana disfrutes el día con quienes amas!!!

Roos

J.P. Alexander dijo...

amo a esa autora , pero no he leido ese libro gracias por la genial reseña. Te mando un beso

Sonia Lerch dijo...

Me gusta mucho esta autora pero paré hace unos años, a ver si vuelvo a ella que este no lo he leído.
Un beso!

raquel campos jerez dijo...

Me encanta esta autora, pero ese libro en concreto no lo he leído, espero poder hacerlo!!

Besos!!

Leyna dijo...

Gracias por la recomendación :D

Besitos ^^

Mientras Leo dijo...

No creas que me gusta mucho esta mujer, cuando escribió Paula nos enemistamos un poco.
Besos

LOBEZNA dijo...

Esta mujer no me convence mucho. Una vez leí un libro suyo y no me gustó nada.
Un abrazo.

lecturina love dijo...

Hola Claudia me ha encantado tu entrada desde tus reflexiones hasta las frases del libro que nos recomiendas, solo he leído un libro de esta escritora y éste podría ser una buena opción a tener en cuenta, gracias por la recomendación.

Nena Kosta dijo...

Me ha gustado lo que explicas, muy buena reseña, pero no sé por qué no me termina de convencer. Contradictorio, será que no es el momento.
Un beso

Soñaba pianos blancos dijo...

Hola :) La verdad es que no tengo una buena experiencia con esta autora en estos momentos. Leí algunos libros suyos y su pluma no terminó de convencerme..me parecía un tanto pesada. Pero bueno, para gustos colores. Me alegra muchísimo que a vos te guste, y te agradezco por la recomendación. Espero que hayas pasado un hermoso día del amor y la amistad <3
Me quedo por acá. Besotes♥

Anuca dijo...

A mí también me gusta mucho Isabel Allende. De ella he leído varios títulos pero no el que nos propones, así que lo tendré en cuenta :)
Un besin

Miss Bridgerton dijo...

Hola guapa,
No he leído nada de esta autora y la verdad que no será por falta de ganas por lo que me apunto tu recomendación.
Besos y nos leemos.

Carmina dijo...

Este es uno de los libros que tengo en la estanteria desde hace quizás demasiados años, con la autora tengo una extraña relacion amor odio, el libro que me gusta lo hace hasta lo indecible y el que no me gusta lo odio sin medias tintas, espero este sea de los que me cautiven

Solita dijo...

La casa de los espíritus, de Amor de y de sombras, Eva Luna y Paula son mis libros favoritos de Allende (en realidad los primeros de su autoría) sé que cuando los leí me gustaron mucho (a pesar de los temas dolorosos que tocan todos ellos), también leí Afrodita y me gustó porque encontré que si bien tiene su sello, es distino a sus novelas. Después de eso no leí nada mas de esta autora, hasta que la retomé con El amante japonés que no fue lo que esperaba.
Besos.

Galena dijo...

Yo no he leído nada de Isabel Allende, aunque me la han recomendado mucho. Quedará para el futuro.
¡Saludos!