martes, 5 de agosto de 2014

ETHAN FROME: EDITH WHARTON



En el pueblo de Starkfield un joven ingeniero permanece  durante el invierno por cuestiones de trabajo. La vida allí no es muy entretenida y no hay mucho que hacer pero cuando una mañana nota la presencia de un hombre llamado Ethan Frome enseguida se interesa por este misterioso personaje que acude diariamente a la oficina de correos.

La gente del pueblo no le ofrece demasiada información acerca de su vida con lo cual su interés aumenta pero una noche, durante una gran tormenta tendrá su gran oportunidad para conocerle mejor. Y es que se ve obligado por el temporal a refugiarse en la mismísima casa de Ethan Frome donde comenzará a conocer su historia.

Durante la noche se les ofrecerán todos los detalles de cómo estando casado Ethan Frome se enamoró de otra persona y en qué medida estará esto relacionado con un gran accidente que le deformó el cuerpo. Una historia de amor imposible que sus protagonistas vivieron de forma oculta.



En cuanto vi este libro me lo llevé a casa sin detenerme siquiera a leer la contraportada; bastó ver el nombre de la autora para saber que debía leerlo. Y es que me pasa algo curioso con Edith Wharton; le tengo una fe tremenda que me inspiran muy pocos autores, lo que no deja de ser un mérito especial considerando que solo he leído dos de sus obras; La edad de la inocencia, quizá la más conocida, y ese magnífico ensayo llamado Construir una novela, que en su momento reseñé y conservo como  libro de cabecera.

Al leer la sinopsis, supongo que no se puede dejar de pensar, al menos por un instante, que la trama no tiene mucho de original, que un oscuro triángulo amoroso puede parecer moneda corriente y te preguntas qué es eso especial que ofrece Edith Wharton al contarnos la historia de Ethan Frome. Para empezar, algo que me gusta mucho de Wharton es que parecía sentir la necesidad de hacer llegar al lector la fibra más sensible de su particular talento como narradora sin por ello perder la objetividad para con sus historias y personajes; tenía tan claro su rol como escritora y disfrutaba tanto haciéndolo que es imposible no percibirlo, y eso se agradece. Ella nos presenta a un primer personaje, un joven ingeniero de paso en el condado imaginario de Starkfield, en Nueva Inglaterra, que un poco aburrido por la poca actividad del lugar en pleno y terrible invierno, siente una tremenda curiosidad por un personaje al que ve pasar cada día a la misma hora por la oficina de correos; Ethan Frome. Este granjero, muy pobre y a todas luces atormentado que apenas muestra algún gesto cordial con quienes le rodean, arrastra las secuelas de un espantoso accidente. Entonces, el joven ingeniero no resiste la tentación de indagar acerca de él, pero los residentes del pueblo no desean darle razón del tema, y quiere la fortuna que en un momento deba contratar los servicios de Frome para que le lleve a algunos lugares para visitar por su trabajo, hasta que en uno de aquellos viajes se ven en la necesidad de refugiarse de una tormenta en la casa del granjero. Y es entonces cuando empezamos a conocer la historia de este enigmático personaje.



A partir de aquí, Wharton nos presenta Ethan Frome por medio de una narración en tercera persona, cuando la desgracia ya le había golpeado con la pérdida de sus padres en horribles circunstancias y le había obligado a abandonar sus sueños de ser ingeniero y dedicar su vida a la sacrificada jornada del campo. Pero las desgracias no han terminado para el protagonista, porque se ve de pronto en medio de un delicado triángulo amoroso junto a su esposa Zeena, una mujer enferma, un poco amargada y con quien apenas puede comunicarse, y la joven sobrina de esta, Mattie, que llega para ayudar en las labores de la granja, pero cuyo carácter alegre y abierto termina conquistando a Ethan. Lo más interesante de esta situación tan complicada es que casi todo lo que ocurre se desarrolla a nuestros ojos por medio de lo que Ethan comparte, porque conocemos sus sentimientos, pero lo relacionado con Zeena o Mattie, es tan sutil, se nos presenta en forma de miradas, frases lanzadas al aire con un significado escondido y tan difíciles a veces de interpretar, que no puedes evitar sentir que estás perdiendo de algo, amén de esa atmósfera de tragedia que está siempre presente. Además, sabes que algo malo se avecina, pero no puedes adivinar cuándo o en qué circunstancias ocurrirá, lo que te deja con una sensación de inquietud durante toda la novela. 

El final es sorprendente, de esos que te dejan en shock total y que tardas un poco en asimilar; pero tiene un significado muy lógico que nos recuerda lo difícil que es la vida y cuán complejos somos los seres humanos. Si aún no se han animado con esta fantástica autora, los animo a darle una oportunidad; este libro en particular es muy corto y nos le defraudará en lo absoluto.





"Siempre había sido más sensible al encanto de la belleza natural que la gente que le rodeaba. Sus estudios inconclusos habían moldeado esa sensibilidad y, hasta en los momentos de mayor desdicha, el campo y el hielo le hablaban con persuasión profunda y convincente. Pero la emoción había sido hasta entonces como un dolor silencioso que velaba de tristeza la belleza que evocaba.”

9 comentarios:

Leyna dijo...

No he leído nada de la autora, de hecho ni conocía el libro, pero tiene buena pinta, gracias por la reseña :D

Besoooos ^^

Trinity P. Silver dijo...

No conocía este libro, pero me ha gustado mucho tu reseña, así que lo apunto ;)
Besos

Ana Blasfuemia dijo...

Es verdad que hay autores que con sólo leer uno o dos libros pasan a formar parte de nuestros imprescindibles. Leí hace muuuucho "La edad de la inocencia", y Edith Wharton es una autora que quiero profundizar más. Anoto este como futurible.

Gracias y besos!

Margari dijo...

No he leído aún nada de la autora. Y por tus palabras voy a tener que hacerle hueco pronto.
Besotes!!

Mientras Leo dijo...

Oh, este libro me encantó. La ambientación y la fuerza que tiene es fantástica y se lee en un suspiro
Besos

Isabel Keats dijo...

Tu reseña me ha hecho revivir muchas de las emociones que sentí al leer el libro, en especial ese final de infarto. Muchas gracias, Claudia!

Lesincele dijo...

No he leído nada de la autora, pero apuntadísimo queda!
Un beso!

Enzo dijo...

Tiene buena pinta esta novela, me la llevo anotada.
Un beso.

Lourdes dijo...

Me gustaría leerlo, Claudia. Parece muy interesante. La reseña impecable como siempre. Besotes miles.