miércoles, 2 de marzo de 2016

LECTURAS PARA EL 8 DE MARZO: CHARLOTTE DE DAVID FOENKINOS



Tengo la fortuna de seguir por distintas redes sociales a un grupo de excelentes personas con quienes comparto muchos gustos e ideas; están por aquí en el blog, leyendo esta entrada, y son maravillosos, algunos por Twitter, otros por el siempre mentado Facebook, y a veces están en todas partes y es una dicha porque así no me pierdo de lo que ellos a su vez quieren compartir, entre ellas ideas magníficas ideas que unen a un grupo de personas con intereses comunes y se lo pasan genial en el proceso de hablar de ellos. En este caso en particular me refiero a Carmen, del blog Carmen y amigos, que tiene una página en Facebook en la que siempre está compartiendo un montón de actividades, todas muy interesantes y aun cuando el tiempo no me da para sumarme a todas, hay varias que sencillamente me enamoran y no me perdonaría no participar. Una de ellas, una lectura conjunta de Thornfield a Manderley, que implica la lectura de pedazos de libro como son Jane Eyre, Ancho mar de los Sargazos y Rebeca nos tiene muy emocionados a todos los participantes, pero ya les contaré algo más acerca de ello. Hoy es un día especial para una actividad más especial aún. Hoy me uno a un homenaje para el Día Internacional de la mujer del grupo Tarro-libros 2016.



Que sí, lo sé, tal vez sea una fecha que en realidad ni siquiera debería existir, ¿verdad? Pero desafortunadamente, al menos por ahora, mientras la palabra "igualdad" se muestre para tantas en el mundo muy lejana y esquiva, está más latente que nunca la necesidad de conmemorar este día no solo porque es un recordatorio de todo aquello por lo que aún tenemos que luchar, sino para celebrar y rendir honores a tantas y tantas mujeres que a lo largo de la historia, queriéndolo o sin querer incluso, por el mero hecho de desafiar los convencionalismos y hacer frente a la injusticia, nos abrieron un poco el camino a sus congéneres de estos tiempos.

La actividad a la que Carmen nos invita consiste en hablar acerca de una mujer o grupos de mujeres que marcaron historia, muchas de ellas poco conocidas o apreciadas como merecen. La verdad es que, por fortuna, puedo pensar en cientos de nombres, lo mismo que sin duda les ocurre a ustedes, pero me he decantado por un personaje maravilloso al que "descubrí" hace no mucho tiempo y cuya historia, conocida gracias a un autor magnífico, me robó el corazón.



Charlotte Salomon.

David Foenkinos escribió una suerte de biografía novelada de esta gran artista alemana que fue Charlotte Salomon mostrándola al mundo tal y como fue, una mujer privilegiada por su talento, con un fardo emocional enorme debido a su trágica existencia y la herencia de pesares que le tocó en suerte. Y tal vez allí radique la razón de esa fascinación que inspira esta mujer en cuanto se conoce su historia, en el hecho de saber que tenía todo para rendirse, que de ser una persona poco dispuesta a la lucha sencillamente hubiera bajado los brazos en las muchas oportunidades que tuvo y nadie la hubiera culpado. Una mujer en su tiempo con su talento y personalidad no era moneda corriente, se le veía con desconfianza, una que sumada a su condición de judía en una Alemania Nazi solo podía asegurarle dolor. Pero ella escogió vivir. ¿Puede haber un acto más revolucionario que ese? En un mundo donde el horror le golpeó más allá de lo imaginable y oyó una y otra vez que lo más sencillo hubiera sido solo dejar que el destino le arrastrara, Charlotte eligió vivir y lo hizo muy bien. En el breve periodo de tiempo en que estuvo en este mundo, abrazó su arte y volcó sus demonios y esa esperanza que le brotaba por los poros en forma de rebelión para contar su historia. 



Reseñé el libro de Foenkinos en su momento y me gustaría compartir algunos fragmentos de esa reseña que quizá les ayude a ver de forma más clara quién era Charlotte y qué fue lo que hizo para convertirse en esa estrella brillante y fugaz que, a mi parecer, dejó una estela imborrable.

Charlotte Salomon era una superdotada, tenía un temperamento muy particular heredado, quizá, de esas mujeres de su familia, aquellas que escondían  mundos interiores tremendamente complejos, casi infiernos en vida en la medida en que permitían que la desgracia y la depresión les afectara a este grado. Fue el caso de su tía, la hermana de su madre de quien hereda el nombre, una mujer que se suicidó lanzándose de una ventana de su casa con solo dieciocho años, hecho que marcó profundamente a la madre de Charlotte, que nunca pudo recuperarse de este trauma; adoraba a su hermana y no hubo forma de volver a ser ella misma. Esta mujer hizo lo posible por llevar una vida normal, se hizo enfermera, conoció a un médico entregado a su profesión y se casó con él, teniendo luego a Charlotte, pero la depresión fue una constante en su vida hasta que se suicida dejando a su hija muy pequeña; a ella, por cierto, le hicieron creer que su madre había muerto de una enfermedad, no supo la verdad hasta varios años más tarde, y esto la marcó de forma terrible.



Charlotte formaba parte de una familia acomodada, con cierto prestigio en Alemania, pero eran también judíos, y cuando la amenaza Nazi se sumió sobre el país, no hubo manera de permanecer a salvo. Pese a ello, cuando su padre contrajo segundas nupcias con una famosa cantante, Charlotte conoció el mundo del arte y empezó a encontrar en la pintura el escape para su difícil vida; se enamoró locamente del maestro de canto de su madrastra, Alfred, un hombre que la alentó a desarrollar su talento, al grado que consiguió entrar a la escuela de Bellas Artes de Berlín pese a que en aquella época era casi imposible para un judío el conseguir un cupo. Sin embargo, el horror de la guerra y el fanatismo avanzaba, al grado que debió dejar la escuela y seguir a sus abuelos maternos en su refugio en Francia.

En determinado momento, debido al suicidio de su abuela y al conocimiento de la verdadera causa de la muerte de su madre, Charlotte se vio frente a un punto de quiebre en su vida; dejarse arrastrar por esa pasión y dolor que le corroían el alma y renunciar a su vida, o entregarse al arte y buscar en él la salvación. Optó  por lo segundo y, con un ritmo impresionante, tal vez presintiendo lo cerca que tenía ya a la muerte, creó su gran obra "¿Vida o teatro?" / "Leaben oder Thether?: Ein Singspiel", una serie de pinturas autobiográficas que no solo constan de pinturas en realidad, sino también de texto, poesía, conversaciones interiores y referencias musicales. Tal y como le dijo al Dr. Moridis, quien se convirtió en guardián de su obra al confiársela: "Mantenlo seguro, es toda mi vida". Él lo hizo, y gracias a ello, podemos conocer su historia. 

Al final, me quedo con una frase que creo ejemplifica de forma perfecta la decisión de Charlotte de no rendirse y de vivir su vida tal y como ella eligió. Pensando con seguridad en esas mujeres de su familia que por un motivo u otro terminaron arrastradas por la desgracia y, quiero pensar que también por todas aquellas que no tenían alternativa, en su tiempo y en el nuestro, ella dijo:

"Viviré por todas ellas"

Y lo hizo. 



viernes, 19 de febrero de 2016

CONSEJOS DE ESCRITURA DE ERNEST HEMINGWAY



Ya tocaba una entrada de estas que tanto me gustan en las que comparto algunos consejos de grandes autores en el noble oficio de escribir. El señor cuyos consejos traigo hoy no necesita presentación;  a decir verdad, no se me ocurre qué mencionar acerca de él porque es así de grande y todas las palabras me suenan a poco. De modo que mejor dejamos la palabra al genio y comparto los Consejos de escritura de Ernest Hemingway



1. Cuando un escritor escribe una novela, debería crear a gente viva; personas, no personajes.

2. Escribe frases breves. Comienza siempre con una oración corta. Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no negativo.

3. A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos.



4. Las personas de una novela, no los personajes construidos con habilidad, deben ser proyectadas desde la experiencia asimilada del escritor, desde su conocimiento, desde su cabeza,  desde su corazón y desde todo lo suyo.

5. Quería escribir como Cezanne pintaba. Cezanne empezaba con todos los trucos. Después destruía todo y empezaba de verdad.

6. Evita el uso de adjetivos, especialmente los extravagantes como "espléndido, grande, magnífico, suntuoso".



7. Por el amor de Cristo, escribe y no te preocupes por lo que los muchachos dirán, ni de si será una pieza magistral o qué.

8. Seriedad absoluta en lo que se escribe, es una de las dos necesidades categóricas. La otra, por desgracia, es el talento.

9. Mi tentación siempre es escribir demasiado. Lo mantengo bajo control para no tener que cortar paja y reescribir. Los individuos que piensan que son genios porque nunca han aprendido a decir no a una máquina de escribir, son un fenómeno común.



10. Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o impersonal.

11. El don más esencial para un buen escritor es un detector de mierda interno, a prueba de choques. Es el radar del escritor y todos los grandes lo han tenido.

12. Un escritor de nuestro tiempo tiene que escribir lo que no ha sido escrito antes o superar a los escritores muertos en lo que hicieron. La única manera en que puede decir cómo va, es compitiendo con los hombres muertos… Pero la lectura de todos los buenos escritores podría desanimarlo. Entonces debe ser desanimado.



13. Para escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.

14. Evita lo monumental. Rehuye lo épico. El individuo que puede pintar cuadros enormes muy buenos, puede pintar cuadros pequeños muy buenos.

domingo, 7 de febrero de 2016

YO ANTES DE TI: JOJO MOYES



Lou Clark sabe muchas cosas. Sabe cuántos pasos hay entre la parada del autobús y su casa. Sabe que le gusta trabajar en el café Buttered Bun y sabe que quizá no quiera a su novio Patrick. Lo que Lou no sabe es que está a punto de perder su trabajo o que son sus pequeñas rutinas las que la mantienen en su sano juicio. Will Traynor sabe que un accidente de moto se llevó sus ganas de vivir. Sabe que ahora todo le parece insignificante y triste y sabe exactamente cómo va a ponerle fin. Lo que Will no sabe es que Lou está a punto de irrumpir en su mundo con una explosión de color. Y ninguno de los dos sabe que va a cambiar al otro para siempre. Yo antes de ti reúne a dos personas que no podrían tener menos en común en una novela conmovedoramente romántica con una pregunta: ¿qué decidirías cuando hacer feliz a la persona a la que amas significa también destrozarte el corazón?



Yo antes de ti es uno de esos libros que resultan difíciles de reseñar, que no sabes cómo poner en palabras todo lo que te ha hecho sentir y vas convencida de que con seguridad te dejaras algo en el tintero. Pero a pesar de ello no quiero dejar de hablarles de él porque el leerlo ha sido toda una experiencia de vida, me atrevería a decir. Leí varias reseñas para él en el transcurso del año pasado, y aunque me prometí leerlo, por una cosa u otra no me animaba a empezar con él; trata un tema duro, quizá mis reservas tuvieran algo que ver con eso; sin embargo, bastó con ver el trailer de la adaptación al cine que se estrenará en junio, creo, y se me dispararon las alarmas. Porque me gustó, me pareció un trailer precioso, y me dije que si con solo ver dos minutos y poco más de una adaptación que no tengo claro si le hará honores a la historia me emocionaba tanto, más me valía ponerme rápido con el libro, que ya estaba tardando. Y eso fue lo que hice. No me duró ni dos días y me dejó como por fortuna me ha ocurrido muchas veces en mi vida al leer un libro extraordinario...



Tantos sentimientos, sí, tantos pensamientos, cuestionamientos, ideas. No recuerdo dónde leí que Yo antes de ti no trata de un romance, como se podría pensar al leer la sinopsis, sino de una historia de amor, y estoy completamente de acuerdo. Y no me refiero solo a la historia de amor romántico de chica conoce chico y a ambos se les trastoca el mundo, que ocurre, claro que sí, sino de un descubrimiento personal muy profundo que culmina en una extraordinaria historia de amor con uno mismo. 

Lou, nuestra protagonista, me ha parecido un personaje encantador, infinitamente humano, con defectos y virtudes; un poco perdida en esa vida rutinaria que lleva, con un buen fardo de inseguridades y sobre todo con ese temor enterrado de enfrentar al mundo luego de sufrir una experiencia que le selló los pies al pavimento, por así decir. Muchas personas tienen la habilidad de encontrar su destino con rapidez e ir por él sin dudar un instante; les tengo mucha envidia, de la buena, pero envidia al fin. Mientras que hay otras, como Lou, con quienes me siento más identificada, que necesitan ver su mundo remecido para darse cuenta de que hay un gran universo allí fuera esperando porque se animen a dar ese primer paso necesario para encontrarse a si mismos y tener el valor de buscar lo que quieren. El remezón de Lou tiene nombre y apellido, se llama Will Trainor y es un hombre que vive un infierno personal, pero eso no le impide ver el interior de esa simpática y talentosa chica que se convierte en su cuidadora sin que a ninguno le haga mucha gracia la idea.



La vida de Will era perfecta; él era uno de esos valientes y decididos que supo pronto qué quería hacer con su vida y fue a por ello sin pensárselo un segundo. Destacó en todo lo que eligió hacer y vivió como quiso hasta ese horrible accidente que lo dejó atado a una silla, tetrapléjico y dependiendo de otros, algo que odia. Si por él fuera, no viviría más, no le ve el sentido a hacerlo si ya no puede ser dueño de su destino. Pero cuando Lou llega a su vida se da cuenta de que aún hay cosas por ver y experimentar, sin que ello signifique, y eso es muy importante, que el amor sea suficiente. O tal vez si lo sea, cuando es amor de verdad, ese que no es egoísta, el que sabe comprender al otro y poner su felicidad por encima de nuestros propios deseos.



Yo antes de ti es, sobre todo, un viaje de descubrimiento interior, como les contaba líneas más arriba. La historia de amor de Will y Lou es hermosa, conmovedora y maravillosa, de esas que todos deberíamos experimentar alguna vez en la vida, pero sin duda lo que más me ha tocado durante la lectura ha sido conocer a Lou, verla crecer, interactuar con esa desquiciada y encantadora familia suya que me hace pensar que la mía, después de todo, no es tan extraña como pensaba. Al final he llorado, como me dijeron más de una vez que haría, lo que no es nada sencillo, no lloro con facilidad con mis lecturas, y aún así, no ha sido un llanto nacido de la pena, sino de empatía y emoción por ese final tan bonito, un canto de esperanza y amor verdadero. Esta novela es todo un viaje interior y la recomiendo de todo corazón, no se la pierdan. Y luego, hagan como yo y esperen con muchas ganas la adaptación, que tiene buena pinta; les dejo el trailer por si aún no la han visto y así termino de tentarlos. 


domingo, 31 de enero de 2016

NACIDA DEL FUEGO: NORA ROBERTS



La joven Maggie Concannon, poseedora de un carácter independiente, obstinado y temperamental, fruto de una convivencia familiar marcada por la indiferencia y el desprecio de una madre resentida, pero también un reflejo de su tierra natal, la rural y salvaje Irlanda, tiene claro que no está dispuesta a depender de ningún hombre… Sin embargo, su alma soñadora cobra vida en cada una de las delicadas piezas de vidrio que elabora en el taller heredado de su padre… Piezas artísticas en las que Rogan Sweeney, dueño de una galería de Dublín, puede leer como en un libro abierto… Pero ¿pueden tener algo en común la chica de campo y el guapo, culto y elegante hombre de negocios?



¿Les ha pasado eso de que desean con todas sus fuerzas el disfrutar con los libros de un autor y por un motivo u otro eso no ocurre? Bueno, a mí me ha pasado eso con algunos, pero creo que Nora Roberts es el caso que me ha provocado mayor frustración. Sucede que, oh sorpresa, me encanta la novela romántica y sin duda la señora Roberts es uno de los grandes referentes del género, de modo que cuando leí una de sus novelas, cediendo a las recomendaciones de buenas amigas admiradoras de su obra y no solo no me gustó sino que no conseguí empatizar para nada con los personajes, me sentí fatal. Lo intenté una vez más, y lo mismo, así que decidí dejar pasar un tiempo antes de volver a intentarlo. Entonces, en una de esas salidas que, esto tampoco les sorprenderá, terminaron en una librería y vi esta novela con un precio bastante razonable, me dije que podía tratar, que era necesario darle una nueva oportunidad y que si seguía sin conectar con la autora, bueno, tal vez ese fuera nuestro destino. De modo que sin leer la sinopsis ni hacerme muchos dramas, lo llevé para casa y lo empecé con expectativas casi nulas, solo por si acaso. Entonces ocurrió lo inimaginable, o lo que deseaba, pero tampoco quise hacerme muchas ilusiones de que ocurriera para no decepcionarme de nuevo. Me encantó. Tan sencillo y maravilloso como eso. La señora Roberts y yo finalmente congeniamos.



No sé qué fue con seguridad, pero tengo unas cuantas sospechas. Quizá porque me sentí identificada con la protagonista desde la primera página; por su carácter independiente y cabezota, pero sobre todo por su relación con su padre y las circunstancias en las que empieza su historia; fue algo que me tocó mucho y sentí la necesidad de saber qué ocurría con su vida desde ese punto. 

Maggie es una artista del vidrio soplado, tiene un talento maravilloso y ha recibido una excelente formación pese a las trabas que su problemática madre ha puesto en su camino durante toda su vida. Desafortunadamente, como le ocurre a muchos artistas, tiene serios problemas para llegar al público; es ambiciosa y quiere compartir su trabajo, pero su carácter y sus problemas le dificultan un poco el tema. Entonces llega a su vida el dueño de una galería de arte, Rogan Sweeney, que se muestra maravillado de inmediato con su obra y se ofrece a representarla. En un principio a Maggie el tema no la emociona mucho, por sus prejuicios y porque este hombre en particular le inspira no solo desconfianza sino también bastante atracción. Y si bien en circunstancias normales esto no tendría nada de malo, siendo ella joven y soltera, lo mismo que él, en su vida no hay cabida para relaciones amorosas. Y a la pobre motivos no le faltan...



Ajá. Juro que no es una frase hecha. Su padre la llamaba "hija del fuego" porque él y su madre se dejaron arrastrar por la pasión en un inicio, pero luego su matrimonio fue un absoluto desastre. La señora de marras se presenta como una fanática religiosa resentida con la vida y con todas las frustraciones de aquellas personas que culpan a los demás por todos y cada uno de sus propios errores, empezando con su marido y sus hijas. Con todo lo que la pobre Maggie ha visto y experimentado lo raro sería que creyera en el amor. Pero para eso está Rogan, para hacerle ver que los hijos no tienen necesariamente que cargar con los errores de los padres.

Nacida del fuego es una historia romántica, claro, pero me parece que tiene también un montón de elementos que llaman la atención y pueden enamorar no solo a los amantes del género. Según leí, Nora Roberts es una enamorada de Irlanda y eso se nota en cada pasaje de su historia; las descripciones de ese país tan hermoso, de sus costumbres y el carácter de su gente me han parecido maravillosas, además de que explica con mucha sencillez y pericia el arte de la protagonista y la creación de todas esas piezas de vidrio soplado que me han dejado encantada. La relación de Maggie y Rogan se retrata de forma muy real y madura, más allá de los temores lógicos que ella muestra durante buena parte de la historia porque con sus antecedentes no es para menos, así como el hecho de que él, con una crianza mas normal, por así decir, esté más dispuesto a creer en el amor y a dar un salto de fe; ese tipo de relaciones me gustan mucho porque me las creo completamente, las veo del todo posibles y eso me hace conectar con los protagonistas.



De modo que recomiendo mucho esta novela para todo lector; para los románticos, para los que sienten curiosidad por una novela en la que se retratan las relaciones familiares altamente complejas con honestidad y para todos aquellos que disfruten de una buena historia. Por mi parte, estoy en busca de la siguiente entrega de esta serie, la protagonizada por la hermana de Maggie, Brianna, que sospecho me gustará mucho también. 

domingo, 24 de enero de 2016

UN AMOR COMO EL TUYO O CÓMO ME TIRO DE CABEZA A UNA NUEVA AVENTURA



¡Hola! Hoy vengo a compartir una novedad de mis andanzas literarias. Como les había comentado en una entrada de hace unos meses ya, escribí un thriller romántico que verá la luz gracias a Romantic Ediciones. Tal vez recuerden la preciosa portada que les mostré entonces. Es decir, esta:



¿Verdad que es muy bonita? Bueno, pues tal y como prometí entonces, que vendría a dar de alaridos cuando estuviera ya disponible o a punto de estarlo, me veo en la obligación de cumplir mi promesa, de modo que aquí van mis alaridos. ¡Jueves 28 de enero! Esa es la fecha en que verá la luz y me encanta.



Más en serio y dejando un poquito las bromas de lado, que es por lo general como manejo mi nerviosismo, estoy muy contenta de encontrarme en esta situación una vez más. Independientemente de los temblores y sudores nerviosos, si exceptuamos el proceso mismo de la escritura, es el compartir las historias ya terminadas lo que más disfruto. Luego voy y me angustio pensando en si gustará o no, pero es parte del paquete y no lo cambiaría por nada del mundo. Confío en que quienes se animen con ella lo pasen bien, que si les gustan las historias románticas vean en ella a una con la cual suspirar un poco (lo que nunca viene mal…), y sobre todo que puedan percibir al menos una parte de todo lo que volqué en ella mientras la escribía. Esto de armar tramas intrincadas y urdir asesinatos es tremendamente entretenido, por cierto.



Y bueno, esa es la novedad, una que cae en una fecha muy especial para mí por mil factores (cumploañosymehagomayor). Armé un Booktrailer que me parece ha quedado muy bonito, que una no es Fellini, pero se hace lo que se puede, y también me animé a abrir el tablero secreto que tenía en Pinterest para la historia; acerca de esto último, es impresionante lo que esta red social nos permite a quienes somos muy visuales y necesitamos alimento creativo; lo he pasado genial reuniendo imágenes, información, música, etc, que me acompañaron mientras escribía y el abrirlo provoca una sensación curiosa, pero muy satisfactoria. Oh, y también hice una ficha en Goodreads para la historia, y todo esto sin ocasionar ningún desastre; tal vez la tecnología y yo no seamos tan incompatibles como pensaba. Les dejo el Booktrailer y los links a las páginas por si les da curiosidad.

Este es el Booktrailer:



Y por aquí la ficha en Goodreads:

Ficha en Goodreads de Un amor como el tuyo

Y el tablero en Pinterest:

Un amor como el tuyo en Pinterest

En fin, eso es todo lo que tengo para compartir por ahora. Hacer estas entradas me ayudan mucho para combatir los nervios y recordar qué es lo verdaderamente importante de esta aventura; que una vez que lo has dado todo en un escrito, que de alguna forma pones parte de tu corazón y alma en él y decides cometer la un tanto suicida decisión de compartirlo, entonces solo te queda disfrutarlo. Porque lo vale. Porque esa es la gracia del asunto, y sobre todo porque es importante recordar que, al final, escribir es un privilegio y hay que apreciarlo como tal.

Mil gracias por estar allí, por siempre dejar una palabra de aliento cuando vengo por aquí para contar en qué ando en este aspecto de mi vida y sobre todo, por todas las buenas vibras que siento me llegan por oleadas. Ahora toca disfrutar del paseo. 


viernes, 15 de enero de 2016

CONSEJOS DE ESCRITURA DE PAUL AUSTER



Hoy regreso con la primera entrada de consejos de escritura del año. Ya saben que tengo debilidad por compartir lo que grandes maestros opinan de este casi siempre noble arte y navegando en la Web encontré estas pautas tan interesantes que provienen de quien creo es uno de los mejores autores que tenemos la fortuna de poder leer en la actualidad: Paul Auster. De modo que si son admiradores de su obra o simplemente sienten curiosidad acerca de lo que tiene para compartir acerca de su experiencia como escritor o, aún mejor, ambas cosas, aquí les dejo estos cinco consejos.



1. Nunca es fácil

Creo que el proyecto más difícil al que me he he enfrentado es cada uno de los que he intentado hacer. Nunca es fácil. Algunas cosas se escriben más rápido que otras, pero realmente no puedo medir los grados de dificultad.

2. Relájate y sucederá

Cuando estaba escribiendo una novela y me quedaba atascado, y todos los escritores se atascan en algún momento, entraba en un estado de pánico, pensando que el proyecto se había acabado, no sabía qué hacer con él y resultaban momentos muy tormentosos.

Ahora que soy viejo, cuando llego a uno de esos momentos, me digo a mí mismo: “Si este libro necesita ser escrito, si es algo valioso, si cuenta con el poder que creo que tiene, entonces voy a solucionarlo y todo lo que tengo que hacer es ser paciente”. A veces es cuestión de un par de días libres, a veces un mes o incluso seis. El tiempo para meditar qué quiero hacer con el libro.

Y luego ahí estás, rodando de nuevo. Y no sé qué pasa, pero creo que es una cuestión del inconsciente diciéndote qué poner en la página. Si escuchas y te relajas lo suficiente como para ser capaz de escuchar, ocurrirá.

3. Prueba a vivir en el extranjero

Dejé Estados Unidos al final de los 70, cuando tenía 24 años. Me dio una nueva perspectiva de América. Creo que es una cosa buena dejar tu país y mirarlo desde la distancia. Yo lo recomiendo.
La vida es ahora mucho más cara que entonces, pero supongo que si tienes medios financieros suficientes, es muy bueno para una persona joven. Mejor hacerlo cuando eres joven que cuando eres viejo.



4. Aprende de los grandes

Creo que lo importante para los jóvenes escritores es leer a los buenos. Y supongo que con esto quiero decir a los que han resistido la prueba del tiempo. Ya sabes, los grandes. Hawthorne, Melville, Dostoevsky, Tolstoy, Kafka, Dickens… es de donde vas a sacar lo mejor. Y cuando ves la forma tan brillante en la que ellos hacen las cosas, entiendes que están ahí por una razón, porque son realmente los mejores escritores. Y creo que hay que aprender de los grandes.

5. No te des demasiada importancia

Cuidado con el ego y con darte demasiada importancia. No seas un escritor. Es una terrible forma de vivir tu vida. No ganarás nada con ello salvo pobreza, soledad y oscuridad. Así que si realmente quieres escribir, si te quemas por hacerlo, adelante. Pero no esperes nada de nadie. El mundo no te debe nada y nadie te lo ha pedido.

domingo, 3 de enero de 2016

LA LUZ QUE NO PUEDES VER: ANTHONY DOERR



Marie-Laure vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de sus mil cerraduras. Cuando, siendo muy niña, Marie-Laure se queda ciega, su padre le construye una perfecta miniatura de su barrio para que pueda memorizarla gracias al tacto y encontrar el camino a casa. A sus doce años, los nazis ocupan París y padre e hija tienen que huir a la ciudad amurallada de Saint-Malo. Con ellos se llevan la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo.

 En una ciudad minera de Alemania, el joven huérfano Werner crece junto a su hermana pequeña, cautivado por una rudimentaria radio que ambos encuentran. Werner se convierte en un experto en construir y reparar estos aparatos cruciales para los nuevos tiempos, un talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas.


Siguiendo al ejército alemán, Werner deberá atravesar el corazón en guerra de Europa. Hasta que en la última noche antes de la liberación de Saint-Malo los caminos de Werner y Marie-Laure por fin se crucen. Y sus vidas cambien para siempre.







"¿Cómo puede ser que el cerebro, que jamás conoce una chispa de luz, construya en nuestro interior un mundo lleno de luces?"











Hoy vengo con la reseña de uno de mis libros favoritos del año que nos acaba de dejar, una que tenía pendiente y que espero pueda plasmar de alguna forma lo mucho que me impactó esta novela. Son pocos los libros que consiguen dejar al lector con una sensación tan compleja como consigue hacer esta; en mi caso, no se trata solo del desasosiego del que había oído hablar, sino también de una mezcla de este con esperanza, de allí la complejidad que creo logra imprimir el autor en sus páginas. El ritmo de esta historia puede considerarse pausado, no es una de esas obras que una lee en un par de días porque se ve impulsada a devorarla, no, es de esas que se saborean, que exigen pausas para asimilar lo que va ocurriendo y luego volver a retomar la lectura. Y pese a ello el ritmo es muy dinámico, con capítulos breves y saltando de un personaje a otro, de modo que en ningún momento resulta pesado de leer.

La sinopsis nos dice mucho acerca del desarrollo del libro, de modo que no destriparé mucho la trama, prefiero comentar lo que me ha dejado un mayor recuerdo. Ambos protagonistas me han resultado maravillosos, cada uno con su tremenda humanidad, y quizá sea eso lo que más me ha gustado del libro, porque Marie-Laure y Werner son muy humanos, lo mismo que casi todas las personas que los rodean, como el padre y el tío de la primera, y la hermana del segundo. Como humanos, son falibles y se ven arrollados por las circunstancias y la época en la que les tocó vivir. No puedo imaginar lo que habrá sido estar en el lugar de cualquiera de ellos en un tiempo tan convulso, verse enfrentados a tanto dolor y pérdidas siendo tan pequeños y sin un solo momento de pausa, porque las tragedias se suceden una tras otra. Y, al mismo tiempo, como les decía líneas más arriba, nos encontramos ante una historia que no solo retrata la maldad de ciertos personajes y sus consecuencias en el resto de la humanidad, sino también se trata de una obra cargada de esperanza. Marie-Laure sufre terriblemente al tener que dejar su hogar en París huyendo del horror con su padre, pero su amor por este es tan grande, la devoción del padre que nos es mostrada resulta tan conmovedora, que es casi un canto al amor; y lo mismo puede decirse de Werner y su relación con su hermana, un personaje a mi parecer encantador y quien comparte la inocente curiosidad por el mundo con nuestro protagonista. 









"Todos nos hicimos mayores antes de crecer".











Los saltos temporales en la historia son perfectos y muy necesarios para conseguir una mirada total de lo que ocurre a nuestro alrededor, de forma que casi nos sentimos un personaje más en la historia y, algo más, el autor posee un estilo intimista, cargado de sensibilidad, de modo que nos sentimos tocados párrafo tras párrafo por los sentimientos de los personajes. 

Con una historia como esta es fácil adivinar que quizá no tengamos un final feliz, y aun cuando eso pueda dejar un sabor agridulce, sabemos que la vida es así, que no hay siempre un arco iris al final del camino, pero eso no quiere decir que no asome un rayo de luz en la lejanía, porque lo hace y aquí podemos verlo mejor que nunca; la naturaleza humana y las ansias por vivir siempre se abren paso. En verdad, La luz que no puedes ver es un libro precioso y muy, muy recomendable.  






“Cuando perdí la vista, Werner, la gente me decía que era valiente. Cuando mi padre se marchó, la gente me dijo que era valiente. Pero no se trata de valentía, es que no tengo otra opción. Me despierto y vivo mi vida, ¿acaso no haces tú lo mismo?”