Esta es una entrada muy breve, que sé todos andamos correteando de aquí para allí y no queda mucho tiempo para pasarse por estos lares. Quiero desearles unas muy felices fiestas; que tengan la dicha de disfrutar de una hermosa Navidad con sus seres queridos, que reciban mucho amor y muchas alegrías, y que el año que viene sea maravilloso para todos.
Un blog creado para compartir mi gusto por la escritura, dar a conocer mis obras, y disfrutar al máximo la magia de las letras.
Consejos de escritura
viernes, 22 de diciembre de 2017
sábado, 16 de diciembre de 2017
EXTRAORDINARIO, LA LECCIÓN DE AUGUST: R. J. PALACIO
Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más.
Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en
vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas,
susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre
entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su
perra Daisy y las increíbles historias de La guerra de las galaxias.
Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por
primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida,
la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la
adversidad, aceptarse tal como es, sonreír a los días grises y saber que, al
final, siempre encontrará una mano amiga.
Tuve la suerte de ganar este libro en un sorteo organizado hace poco por aquí y me faltó tiempo para ponerme con él. Había oído y leído mucho acerca de él, además de estar bastante al pendiente de todo lo relacionado con la película basada en el libro que se estrenó hace poquito. Supuse que me gustaría en cuanto pudiera leerlo y así fue, pero más que eso, diría que me conmovió de una forma muy profunda, de esa en que lo hacen los libros especiales que de vez en cuando llegan a nuestras vidas.
Extraordinario: La lección de August, trata de un niño muy especial, un niño extraordinario aunque quizá él no lo sepa aún; es algo que tiene que descubrir a lo largo de su historia, algo que en realidad tenemos la suerte de descubrir a su lado. Sabemos desde un inicio que August está a punto de ir al colegio por primera vez; previamente, debido a las muchas operaciones a las que ha debido de someterse desde que nació con un terrible mal congénito, ha recibido toda su educación en casa gracias a su madre. Él tiene la fortuna de vivir en un hogar maravilloso; sus padres lo adoran, su hermana mayor no puede ser más amorosa y cuenta también con el cariño y la devoción de Daisy, la perra de la familia. Pero ya va siendo hora de que August se enfrente a ese mundo real y cruel que casi siempre acecha; sus padres han intentado protegerlo tanto como han podido, pero saben que es una experiencia que debe vivir sin importar cuán difícil resulte. Y así, conocemos de primera mano la que se convertirá en la lección de August.
Siento que el título del libro es sencillamente perfecto para lo que esta historia engloba. No solo se trata de este niño estupendo que con su inocencia y sencillez nos demuestra qué es lo que en verdad importa en la vida y cómo el dolor puede convertirse en esperanza; esa es la lección que él nos obsequia a nosotros. Pero creo que también va de lo que August aprende por sí mismo. Hasta el momento en que él inicia la escuela, August ha sido un niño en extremo sobre protegido; su familia lo ama tanto y han querido siempre evitarle al menos algunos dolores de enfrentarse al mundo que de alguna forma él ha visto todo desde dentro de una burbuja y aquí tiene que desprenderse de ella y experimentar la vida en toda su dimensión. La pasa mal a veces, eso es innegable y desgraciadamente inevitable porque hay mucha crueldad en el mundo; pero también conoce ese otro lado maravilloso del día a día: la amistad verdadera, el perdón, el amor más profundo.
A lo largo de un curso escolar nos encontramos con todos esos acontecimientos que hacen y forman a un niño. Conocemos a ese director bonachón y sabio que ama su trabajo, a los profesores, algunos más simpáticos que otros, a los compañeros de colegio; los que se convierten en amigos entrañables y también están los otros. Los sufrimientos, las alegrías, los hechos más triviales que a cierta edad cobran una importancia gigantesca en nuestras vidas. Y todo ello de la mano de August, ese pequeñín extraordinario como el título del libro señala, que vive su lección y la comparte con nosotros.
En verdad este es un libro conmovedor; me he visto derramando algunas lágrimas con él, pero eran todas de emoción porque la autora tiene la capacidad de conmover a un grado muy profundo con su prosa sencilla y honesta, de esa que te toca directo al corazón. Me gustaría recomendarlo a todas las personas que aprecian las buenas historias y que sientan curiosidad por conocer a August; estoy segura de que cuando lo hagan lo van a amar tanto como yo.
viernes, 24 de noviembre de 2017
¡BUENAS NOTICIAS!
Esta es una entrada cortita para compartir algo que me ha hecho bastante ilusión, y como el traer buenas noticias por aquí, cuando las hay, se ha convertido en una costumbre, ahora no podría ser menos.
Como saben, la escritura es parte importante de mi vida y he asumido este camino como uno muy complicado y no siempre tan satisfactorio como uno a veces desearía, pero no lo cambio por nada, atesoro todo lo que aprendo cada día y he tenido la oportunidad de conocer a personas no solo muy talentosas, sino también estupendas. El sendero es largo y eterno porque creo que uno jamás deja de aprender, estamos en constante evolución y nada me alegra más que ver hacia atrás y saber que he dado al menos un paso más en la dirección que me he trazado. Si lo pienso, y lo hago cuando me decaigo un poquitín por lo complicadas que resultan a veces las cosas, caigo en la cuenta de que no podría decir que voy por mal camino. Empecé a publicar hace unos cuatro años, según recuerdo, y desde entonces han pasado muchas cosas buenas. Cómo iba yo a imaginar cuando decidí autopublicar mi primera historia que algún día tendría la oportunidad de firmar un contrato con editoriales que respeto mucho y de las que he disfrutado desde que tengo memoria, o que vería uno de mis libros en una librería de mi país; ahora eso es una realidad y me siento muy contenta por eso.
Ahora, la noticia que quería compartir y que me tiene tan contenta, es que esta semana me enteré de que he quedado finalista en el último Premio Vergara y no puedo explicar cuán emocionada me encuentro; es algo tan increíble para mí, tan grande, que todavía me cuesta creérmelo del todo. La ganadora es Lucía de Vicente, una autora estupenda y a quien respeto mucho; y las finalistas un grupo de talentosas escritoras a varias de las cuales sigo desde hace un tiempo, de modo que ver mi nombre junto al suyo me deja un poco tonta, la verdad. Soy un poco gallina, además de lenta para escribir, de modo que nunca me había atrevido a enviar un manuscrito a un concurso de estos, pero ahora me doy cuenta de que fue un error porque nunca sabes lo que va a pasar; al final, si deseas algo con todo tu corazón, y sobre todo trabajas y luchas con todas tus fuerzas para hacerlo realidad, entonces cualquier cosa es posible.
Y bueno, esa es la novedad que deseaba comentarles en gran medida porque me he sentido siempre muy arropada por estos lares y cada vez que he compartido alguna noticia respecto a mis andaduras literarias no he recibido más que buena vibra, por lo que les estoy muy agradecida. No sé qué será de esta historia; espero que vea la luz pronto y en su momento les iré contando, además de que lo pasaré bomba con todo el proceso como intento hacer siempre. Es una historia muy especial para mí por un montón de motivos y no puedo estar más orgullosa de que los hados se hayan confabulado para que sea precisamente ella la que me traiga esta alegría.
El ángel de Dryfield Hall ha encontrado su camino y estoy muy feliz de recorrerlo con ella.
Hay libertad esperando por ti en las brisas del cielo,
tú preguntas “¿y si me caigo?”
Pero, oh cariño,
¿y si vuelas?
Erin Hanson
domingo, 19 de noviembre de 2017
LA CANCIÓN DE AQUILES: MADELINE MILLER
Dioses, héroes y hombres en un mundo aparentemente gobernado
por el Destino. La más grande epopeya de nuestra civilización sigue presente
hoy más que nunca.
El joven príncipe Patroclo mata por accidente a un muchacho.
Repudiado por su padre, es exiliado al reino de Ftía, donde lo acoge el rey
Peleo, un hombre bendecido por los dioses, inteligente, apuesto, valiente y
reconocido por su piedad. Tanto que se le concedió el más alto honor, la
posibilidad de engendrar un hijo con una diosa: Aquiles.
Aquiles es fuerte, noble, luminoso. Patroclo no puede evitar
admirar hasta el último de sus gestos; su belleza y perfección hacen que sea
incapaz de contemplarlo sin una punzada de dolor. Por eso no se explica que
Aquiles lo escoja como hermano de armas, un puesto de la más alta estima que lo
unirá a él por lazos de sangre y lealtad, pero también de amor. Así emprenden
juntos el camino de la vida, compartiendo cada instante, cada experiencia, cada
aprendizaje y preparándose para el cumplimiento de una profecía: el destino de
Aquiles como mejor guerrero de su generación.
Me encanta la mitología griega. Tal vez tenga que ver con el hecho de que cuando era niña era admiradora de Los caballeros del Zodiaco o que me obligaran a leer La Ilíada y La Odisea en el colegio; cualquiera sea el caso, disfruto mucho leer todo lo que cae en mis manos relacionado con el tema. Hace unos meses me recomendaron La canción de Aquiles; una amiga me aseguró que era una lectura maravillosa y tomé nota mental porque Patroclo es un personaje que siempre he encontrado muy interesante y al que se explota poco. Entonces, cuando al fin pude hacerme con el libro hace unas semanas, no lo pensé dos veces para ponerme con él y lo he disfrutado mucho más de lo que esperaba, tanto que seguro lo mencionaré entre mis libros favoritos del año. Me he visto envuelta en una narración preciosa que incluso me ha conmovido al punto de derramar algunas cuantas lágrimas, cosa rarísima en mí, que no lloro con facilidad con mis lecturas.
La canción de Aquiles es, por encima de todo, una historia de amor; un amor enorme y hermoso que se desarrolla a lo largo de la novela de una forma entrañable. Patroclo es el elegido para narrar esta historia en primera persona, lo que me pareció un acierto porque gracias a eso lo conocemos pronto como un ser humano sencillo, honorable y en extremo vulnerable; estas características no solo nos permiten empatizar inmediatamente con él, sino que aunadas a su natural candidez y nobleza nos retrata a los otros personajes de la historia de una forma muy honesta. Es así como se nos presenta a Aquiles en primer lugar, cuando Patroclo lo conoce siendo solo un niño que vive con un padre cruel y una madre frágil apenas consciente de su existencia. Allí, el pequeño príncipe contempla al ya impresionante Aquiles, todo lo que él no es o cree que será. Este, además de hermoso y con un linaje extraordinario, hijo de un rey y de una deidad, es también gallardo y valiente; tanto que despierta su envidia y admiración. Pero es solo cuando Patroclo debe dejar su hogar acusado de la muerte accidental de otro niño y se convierte en un exiliado en la corte del padre de Aquiles, en Ftía, que lo conoce en verdad.
La relación de Patroclo y Aquiles es narrada de una forma maravillosa, del todo creíble y humana, al grado que resulta conmovedora por su inocencia. En un inicio Patroclo se muestra desconfiado y asustado por todo este gran mundo de guerreros que se devela ante él sabiendo, además, que no puede estar más fuera de lugar, pero pronto hace buenas migas con Aquiles y se convierte en su mejor amigo; es esta amistad la que da inicio a su gran historia de amor. El entrenamiento a manos del centauro Quirón y los continuos enfrentamientos con Tetis, la madre de Aquiles, así como la relación de Patroclo con sus complejos y su pasado, son también aspectos cruciales que influyen mucho en su relación.
El estilo de la autora es sencillamente precioso; envuelve al lector haciéndolo parte de la historia con una calidez y dulzura impresionantes que reflejan en gran parte la naturaleza de Patroclo. No todo es amor, sin embargo, porque la narración del arco principal de la historia va de la mano con los acontecimientos que se suceden para llegar al gran evento al que el destino parece decidido a llevar a todos los personajes; La Guerra de Troya. Desde el momento en que Helena elige a Menelao; la intervención de Ulises en el asunto; la fuga de Helena y Paris, la declaración de guerra, el llamado de los héroes y el largo camino a Troya, con mucho énfasis en los años de asedio a la ciudad... todo, absolutamente todo tan bien retratado y con una prosa tan sublime que, te guste o no la historia griega, no puedes evitar enamorarte de la historia. El crecimiento de los personajes, en particular el de Patroclo, es estupendo; lo vemos pasar de ser un muchachito asustadizo y perdido en el mundo a convertirse en un hombre más maduro e íntegro dispuesto a hacer cualquier cosa por lo que considera correcto aún cuando esto signifique a veces hacer a un lado su adoración por Aquiles. Y en cuanto a él, Aquiles, tengo que confesar que nunca ha sido santo de mi devoción; no soporto la soberbia y él la tiene a raudales, pero aquí la autora ha procurado imprimirle un tono más real que lo humaniza; además, su devoción por Patroclo enternece y resulta complicado odiarlo. Otro personaje del que he disfrutado mucho leer ha sido Ulises, mi favorito en todo este tinglado. El final es magnífico y aun cuando quien conoce la historia sabe que no tendrá precisamente un final feliz, no puedes evitar que el corazón se te haga cachitos porque es así de duro y conmovedor; pero tiene también un aire casi mágico que te ayuda a sobrellevarlo y a valorar el amor verdadero, incluso más allá de la muerte.
Creo que es obvio cuánto me ha gustado esta historia, así que la recomiendo encarecidamente a todo el mundo; vale muchísimo la pena.
domingo, 5 de noviembre de 2017
EL TESTAMENTO DE MARÍA: COLM TÓIBÍN
En este relato sobrecogedor Colm Tóibín da voz a María, una mujer
desgarrada que, tras la violenta muerte de Jesús, rememora los extraños y
convulsos acontecimientos que le han tocado en suerte. Aquí quien habla no es
virgen ni diosa, sino una madre judía, ciudadana de un extremo del imperio
romano donde aún alientan ritos helénicos, convencida de que su hijo se ha
dejado corromper por nefastas influencias políticas.
Sola y exiliada, nostálgica de su marido y de una época de calma y
seguridad que de pronto quedó destruida por la implicación de Jesús en
disturbios, aparentes sanaciones milagrosas y confabulaciones que acabaron con
la crucifixión del hombre que había llevado en sus entrañas, María recuerda y
habla.
Con extraordinario virtuosismo y admirable capacidad dramática,
Colm Tóibín compone a lo largo de estas páginas un verdadero stabat mater
contemporáneo, lleno de luz y dolor, un lamento que nace de la tradición y
llega hasta nuestros días.
Hoy vengo con la reseña de un libro muy breve, pero poderoso. El testamento de María cayó a mis manos casi por casualidad y decidí leerlo porque ya conocía la pluma del autor, Colm Tóibín, a quien leí por primera vez en su obra Brooklyn, que me encantó, y fue un acierto probar de nuevo con él porque este pequeño libro me ha gustado tanto como aquel.
Una de las particularidades de Tóibín, creo, que leí alguna vez en la contraportada de una de sus novelas, es que tiene la capacidad de sumergir al lector en la conciencia de los personajes que retrata en sus historias de una forma muy profunda. Lo experimenté con la protagonista de Brooklyn, y me ha vuelto a ocurrir ahora al leer esta versión de la historia de María, la madre de Jesucristo. El testamento de María es, como les comentaba, una historia muy corta y consigue retratar en pocas páginas los recuerdos de María cuando se ha retirado a vivir aislada luego de la muerte de su hijo. Ella se sumerge en sus recuerdos y nos lleva en un viaje muy personal en el que intenta de alguna forma reconstruir los momentos más importantes de su vida junto a Jesús. En realidad, y este es un punto bastante importante que he sentido al leer el libro, esta no es la historia de la madre de este personaje extraordinario a quien se le considera hijo de Dios o un gran profeta. No, esta es la historia de una madre con el corazón destrozado de pena por haber perdido a su hijo y no haber podido hacer nada por salvarlo; incluso, reniega de sus ideales y de aquellos que lo seguían porque considera que nada lo que hizo valió la pena.
Para un creyente puede parecer un poco difícil el leer una historia abordada desde esta óptica, pero creo que Tóibín, quien es un católico practicante al tiempo que un reconocido académico, tiene la capacidad de hilvanar este relato con mucho temple y viendo todo el panorama sin que sus creencias o prejuicios le nublen el juicio. Su forma de narrar es hermosa, sencilla y consigue envolver a lector de modo que parece como si María nos desnudara sus más íntimos recuerdos al oído. Pienso que es un libro que vale mucho la pena; por lo interesante del tema en sí, y sobre todo por disfrutar de la pluma de un autor estupendo al que si no han leído aún recomiendo mucho.
sábado, 28 de octubre de 2017
BAJO EL PUENTE DE LOS VIENTOS: J. DE LA ROSA
¿Qué más podía pedirle a la vida? ¿Qué podía salir mal a
partir de ahora? Podía desear lo único que me faltaba: auténtico y verdadero
amor. Temblar de amor. Reír de amor. Sufrir de amor.
Año de 1785. La joven Isabel de Velasco es arrastrada a
Francia para satisfacer los planes que su tía Margot tiene para ella. Pero no
ha contado con que Isabel es rebelde, decidida y poco dada a los
convencionalismos pese a su juventud y posición social. Y menos aún que una
extranjera en Francia, destinada a acompañar a la Reina, se enamore de un
simple médico rural, Ethan Laserre, que además abraza ideas revolucionarias.
Dos mundos antagónicos que se enfrentan. Uno que agoniza,
donde Isabel es el centro de la sociedad, y otro que nace con fuerza y donde
Ethan es uno de sus impulsores. Y en medio el amor de un hombre y una mujer que
deben elegir entre lo que son y lo que desean ser envueltos en los sangrientos
vaivenes de la Revolución Francesa.
No sé por qué, pero últimamente parecen perseguirme las novelas relacionadas con la Revolución Francesa, un período de la historia que siempre me ha fascinado; a lo mejor en realidad se trata de eso: esas novelas no me persiguen, las elijo yo inconscientemente. Cualquiera sea el caso, tengo la suerte de que, salvo excepciones, las disfruto mucho y debo decir que esta en particular que traigo hoy me ha encantado.
He leído muy buenos comentarios para la obra de José de la Rosa, un autor de novela romántica que se ha hecho de un nombre importante en el género, pero por una cosa u otra no terminaba de convencerme ninguno de los títulos que he encontrado por aquí. Entonces, claro, los hados y la Revolución Francesa hicieron su trabajo y pusieron esta historia en mi camino. Bajo el puente de los vientos es una novela histórica ambientada en la Francia de Luis XVI y que además ha participado en el Concurso Indie de Amazon de este año; a la fecha se cuenta entre las novelas finalistas, algo merecidísimo y, aun cuando no dudo que todas las otras novelas finalistas deben de ser estupendas, reconozco que me hace ilusión la idea de que este año se premie a una novela del género romántico que engloba en gran medida todo lo que aprecio en una buena historia de amor.
Isabel es la protagonista de esta historia, una mujer de origen español, aristócrata hasta el tuétano, que al quedar huérfana muy joven es criada en un convento con todas las restricciones de la época y que cuando cree estar enamorada se ve obligada a dejar todo lo que conoce al ser arrancada de su país y de ese amor inocente y juvenil para ocupar una posición como la protegida de dos nobles franceses en la corte de Luis XVI y la veleidosa María Antonieta. La novela está narrada en primera persona con un tono intimista y muy sencillo que nos permite conocer de primera mano los pensamientos y el sentir de esta joven de carácter decidido que procura en un primer momento resistirse a esos convencionalismos que le ahogan y que no dejan de serle impuestos con cierta crueldad.
Es a estas alturas de su vida cuando se topa por primera vez con el hombre que tendrá una influencia enorme en su vida y que se convertirá en su gran amor, aun cuando deban pasar mil y un penurias para consumar sus sentimientos y atisbar siquiera la posibilidad de ser felices. Pero este buen hombre, Ethan Laserre, es un médico perteneciente a esa clase que los aristócratas ven con desprecio y desconfianza, en tanto él, de firmes ideales revolucionarios, no puede imaginar un destino peor que verse relacionado con ellos. Obviamente, una relación entre dos personajes como nuestros protagonistas, y en una época como las que les ha tocado vivir, además, parece destinada a un fin trágico.
Algo que me parece importante mencionar es que, si bien el romance es una parte vital de esta historia, no es la que más. A mi parecer, y es algo que he disfrutado enormemente, esta novela es el viaje de una mujer extraordinaria en un tiempo difícil y muy cruel que, a lo largo de los años y mil y un experiencias crece ante la adversidad templando un carácter admirable. Isabel vive, sueña, ríe, sufre, y ama apasionadamente y sin medida. He aquí la magia de su amor con Ethan, la pasión que los une y que los lleva a arriesgarlo todo con el fin de estar juntos. Y esta lucha se sucede y se ve hilvanada de forma exquisita con los sucesos históricos que no dejan de ocurrir a su alrededor, llevándolos a un punto de no retorno que te mantiene muy entregada a la lectura de principio a fin.
He quedado encantada con esta historia, como creo que debe ser evidente y espero de corazón que quienes no la han leído se animen con ella; pienso que más allá de si les gusta el género, basta con que disfruten de una estupenda novela muy bien contada para que le den una oportunidad. Entre tantas historias que se publican en la actualidad, me alegra enormemente que una tan buena haya llegado a recibir un reconocimiento merecido y ahora solo falta que se le conozca un poco más, lo que espero ocurra.
Y por si no ha quedado clara mi recomendación, me atrevo a usar mi gif supremo para persuadir a los lectores renuentes. Hasta ahora nunca me ha fallado. Va con cariño, ¿eh?
domingo, 15 de octubre de 2017
COSAS, MUCHAS COSAS
Comentaba en una entrada anterior que quería hacer un recuento de todo lo ocurrido en mi mundo lector y escritor de estos últimos meses en que no he podido comentar al respecto, de modo que es con ello con lo que vengo hoy y espero no agobiar a nadie con el recuento; pero es que hay mucho por compartir y por fortuna, en este aspecto al menos, todo bueno, así que allí vamos.
En julio tuvimos el acontecimiento más esperado por los lectores de mi ciudad, la Feria Internacional del libro de Lima, y puedo decir que en esta ocasión he disfrutado de la experiencia más que nunca. Por un lado y para empezar, di rienda suelta a mi amor y compulsión por los libros y me hice de un botín que luego me hizo ruborizar al pensar en todo lo que había gastado; pero si consideramos que se dan muy pocas oportunidades para encontrar una gran variedad de libros a precios razonables por aquí, pues la verdad que creo que hice bien. Dejo un par de fotos de familia por aquí; como podrán advertir, la romántica ha imperado en esta ocasión, aunque por allí se me colaron también libros de otros géneros y estoy muy contenta con todos.
Por otra parte, fue una feria muy especial para mí porque tuve la oportunidad de participar en ella como panelista en un conversatorio. Creo que nunca antes se había organizado una actividad a este nivel en que se hablara de la novela romántica y gracias a Ediciones Urano, que nos apoya mucho en las tertulias que un grupo de amigas y yo organizamos con regularidad, este sueño pudo verse cumplido. Hablamos un montón acerca del género, de nuestros libros y autores favoritos y yo, como autora, pude también comentar un poco acerca de mi experiencia al respecto. Lo pasamos súper bien y desde ya soñamos con repetir.
Y hablando de conversatorios, nuevas experiencias y sueños cumplidos, pude también participar como ponente en el taller organizado por Amazon y su plataforma KDP para difundir el último Premio Literario. Fue genial compartir mesa con una autora tan exitosa como Blanca Miosi, que es además compatriota y tan simpática. Me sentí pequeña a su lado, pero también contenta por todo lo que aprendí, así como sorprendida por la cantidad de personas que asistieron; me alegra mucho ver que la autopublicación y el amor por las letras en general se difunda con tantas ganas en mi país.
A ver. Cosas, más cosas. Respecto a la autopublicación, les contaré que después de un año, aproximadamente, me animé a subir una historia a Amazon. Es algo que me gusta hacer de cuando en cuando y según los hados y la disciplina lo permiten. Puede parece un poco masoquista, pero toda la experiencia de escribir, corregir, buscar una portada apropiada, maquetar, etc, etc, además de exigente me parece muy divertida. Creo que es una forma de mantener al autor atento a cada aspecto de la publicación y de esa forma nos mantenemos en forma, por así decir, además de darnos una perspectiva muy amplia de este proceso que creo se debe llevar con tanta entrega como sea posible. Esta es la portada, que por cierto me encanta, y estoy muy contenta con cómo le va hasta ahora; quienes la han leído y, Dios los bendiga, me han hecho llegar sus comentarios, han sido súper amables.
Para cerrar, algo que me tiene en la estratósfera. Después de muchas gestiones, meses de acoso y prender mil y un velas, finalmente es posible encontrar mis libros publicados con Editorial Vestales en Lima. Todavía me cuesta creerlo, pero gracias a los chicos de la editorial, los genios de las maravillosas librerías Books & Co. y mis buenas amigas del grupo de románticas que tenemos por aquí, esto ya es una realidad y no podría estar más contenta. Creo que esta es una muestra más de que, no importa qué tan difícil sea algo, si le pones muchas, pero muchas ganas y llegan a ti las personas correctas con las cuales luchar codo a codo en busca de los sueños, nada es imposible.
Y bueno, además de que continúo leyendo como que no hay mañana y tengo algunos proyectos literarios en el horno, es poco más lo que puedo contar. Como si hubiera dicho poco. Si han llegado hasta aquí, muchísimas gracias por el apoyo de siempre y por pasar por este rinconcito, se merecen té y galletitas. Nos leemos pronto.
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