lunes, 23 de noviembre de 2015

SECRETOS EN LA NOCHE: ROWYN OLIVER



Elisabeth Holmes parece una simple debutante, pero lo que nadie sabe es que tras su delicada apariencia se esconde un detective privado que trabaja para las damas de la alta sociedad londinense. Su último encargo es Edward Sinclair, conde de Carlyle, un hombre frío y distante que, como ella, esconde sus secretos en las sombras de la noche. Ambos descubrirán que ninguno es lo que realmente aparenta, aunque ya será tarde para esconder el deseo que despiertan el uno en el otro.



Hace unas semanas me hice con este libro, al que le tenía muchas ganas, por cierto, y lo he pasado genial con él. Quien me conozca sabe que mis géneros favoritos son el histórico y el romance, y si encuentro un libro en que ambos vayan de la mano no puedo estar más contenta. Justo venía de terminar los tres primeros libros de la saga de los Cazadores de sombras, que ya les contaré cómo me fue con ellos y el leer esta novela me vino genial para cambiar de aires lectores, por así decir.

Para empezar, y aquí comentaré algo que por lo general no menciono, pero que en este caso no puedo dejarlo pasar. ¿No es la portada de este libro una preciosidad? Desde que la vi me enamoré de ella y la sinopsis me pareció tan interesante que supe que debía leerla. Además, y ya en plan de gustos personales, el hecho de que la protagonista de la historia tenga aficiones detectivescas y se apellide Holmes fue como un canto de sirena para mí; quien me conozca un poco sabe de mi amor por Sherlock, así que este guiño me hizo mucha ilusión.



Lo que más he disfrutado de la historia, creo, es el hecho de que los protagonistas son dos personajes fuertes, con una personalidad bien trazada y que tienen una vida propia más allá de esa relación amorosa que se va desarrollando según avanza la historia. Ambos saben lo que quieren, lo tienen clarísimo, y actúan en consecuencia, y eso me encanta. Elisabeth es una chica fuera de lo común para la época, por así decir, no solo no le seduce la idea del matrimonio al grado de huir de él tanto como le es posible, sino que tiene un secreto, y es uno grande, en particular para los tiempos que corren; es también una detective con cierto renombre que actúa en las sombras y que se ve un día frente a la obligación de investigar a cierto conde, Edward Sinclair, y digamos que sus descubrimientos se le pueden ir un poco de las manos.

Edward, conde de Carlyle, por otra parte, es también un personaje delicioso con una vida compleja. Es un hombre de su tiempo con las obligaciones y privilegios que su cargo implican, amén de una madre que lo persigue para que se case, lo que no le hace mucha gracia. Pero por otra parte, guarda también algunos secretos, tal y como Elisabeth descubrirá, ya que trabaja para el gobierno como agente secreto, valga la redundancia y desde luego que eso implica también una vida tan peligrosa como interesante.



La relación de los protagonistas es divertida, apasionada, y sobre todo muy sorpresiva porque sus respectivos secretos los ponen en la punta de mira de peligros y unos cuantos malentendidos que le dan mucho juego a la trama y a su historia de amor.

Me ha gustado mucho leer Secretos en la noche, descubrir la historia que se esconde tras la bella portada y conocer al fin la pluma de la autora, que me ha parecido excelente. Muy recomendable para los amantes del género y para quienes quieran disfrutar de una buena historia de amor. 

viernes, 6 de noviembre de 2015

SI TUVIERA UNA HIJA (POEMA DE SARAH KAY)



Me gusta mucho escuchar las charlas TED porque siempre me encuentro con verdaderas joyas de sabiduría, experiencias de vidas de creativos y personas extraordinarias que comparten sus experiencias de vida y cómo fue que lograron destacar en sus respectivos campos. Si hay un común denominador en todos, esa es la pasión y el amor que sienten por aquello a lo que decidieron dedicarse. Sarah Kay es una joven estadounidense que se enamoró de la poesía, de aquella que puede ser usada como una herramienta educativa y de inspiración. Ella es cofundadora del proyecto V.O.I.C.E, que busca hacer llegar este arte a personas de todos los rincones del mundo para que así puedan expresarse de una forma lúdica y muy real. Al escuchar esta charla que Sarah dio hace no mucho tiempo, quedé fascinada con su talento, con las experiencias que comparte, y quiero a mi vez hacérselos llegar a ustedes, por eso les dejo los videos al final de este post, son dos, no suman ni media hora y valen cada segundo. Pero sobre todo me gustaría que conozcan, si no lo han leído o escuchado antes, el precioso poema con el que abre la charla, "Si tuviera una hija"; es sencillamente precioso, muy emotivo y no puedo pensar que haya una persona en el mundo que no se sienta identificada con estas palabras. Lo transcribo para ustedes, y espero lo disfruten tanto como yo y que, si se animan, puedan ver luego la charla completa.



Si tuviera una hija, en vez de mamá le diría que me llamara “Punto B”, porque de esa manera sabría que no importa lo que pase, al menos, siempre podría encontrar su camino hacia mí.  Si tuviera una hija le pintaría los sistemas solares en las palmas de sus manos, para que tenga que aprender primero todo el universo antes que pueda decir, “Oh, conozco eso como la palma de mi mano”.  

Y ella va a aprender que esta vida te golpeará duro en la cara, esperará que te repongas sólo para patearte el estómago después. Pero quedarte sin aire es la única forma de recordarle a tus pulmones lo mucho que les gusta el sabor del aire, y que hay heridas que no pueden curarse con tiritas o poesía.  Entonces cuando ella comprenda que la Mujer Maravilla no vendrá, me aseguraré que sepa que no tiene que llevar la capa ella sola porque no importa cuán ancho extiendas tus dedos, tus manos siempre serán muy pequeñas para abarcar todo el dolor que quieres curar. Créanme, lo he intentado. 

“Y, corazón mío”, voy a decirle, no lleves la nariz tan levantada en el aire. Conozco ese truco; lo hice millones de veces. Sólo estás oliendo el humo para poder seguir el camino de regreso a una casa en llamas, para poder encontrar al chico que perdió todo en el fuego para ver si puedes salvarlo. O bien encontrar al chico que comenzó el incendio, para ver si puedes cambiarlo” Pero sé que ella lo hará de todos modos, por eso siempre tendré cerca una ración extra de chocolate y botas de lluvia, porque no hay angustia que el chocolate no pueda curar. Bueno si, hay algunas angustias que el chocolate no puede curar. Pero para eso están las botas de lluvia. Porque si la dejas, la lluvia se lo lleva todo. 

Quiero que ella mire el mundo a través del fondo de vidrio de un barco, que a través de un microscopio mire las galaxias que existen en ese puntito que es la mente humana porque esa es la forma en que mi mamá me enseñó que habrá días como esté y días como aquel.  Días en que abres tus manos para atrapar y terminas sólo con moretones y ampollas en los dedos;  días en que sales de la cabina telefónica y tratas de volar y las mismas personas que quieres salvar son los que están pisando tu capa;  días en que tus botas se llenarán de agua, y estarás desilusionada hasta las rodillas.  Y serán precisamente esos días en los que tendrás más razones para dar las gracias. Porque no hay nada más hermoso que la forma en que el océano se niega a dejar de besar la costa, no importa cuántas veces se aleja.  

Pondrás tu viento en ganar algo, en perder algo. Pondrás tu estrella en comenzar una y otra vez. Y no importa cuántas minas estallen en un minuto, asegúrate que tu mente aterrice en la belleza de este raro lugar llamado vida.  Y si, si, en una escala de uno a exceso de confianza, soy bastante ingenua. Pero quiero que ella sepa que este mundo está hecho de azúcar. Puede derrumbarse fácilmente, pero no tengas miedo de sacar la lengua y saborearlo. “Cariño”, voy a decirle, “recuerda que tu mamá se preocupa y tu papá es un luchador, y tú eres la niña con manos pequeñas y ojos grandes quien nunca se cansa de pedir más”.  Recuerda que las cosas buenas vienen de a tres, y las cosas malas también. Y siempre discúlpate cuando hayas hecho algo mal. Pero nunca te disculpes por la forma en que tus ojos se niegan dejar de brillar. Tu voz es pequeña, pero nunca dejes de cantar. Y cuando finalmente la tristeza te embargue, cuando el odio y la guerra se deslicen bajo tu puerta y te ofrezcan folletos en las esquinas de cinismo y derrota, les dices, sin dejar de sonreír: “Deberíais conocer a mi Madre.”




domingo, 25 de octubre de 2015

NUNCA JUZGUES A UNA DAMA POR SU APARIENCIA: SARAH MACLEAN



Es la mujer más poderosa de Gran Bretaña. Una reina del Londres clandestino… Pero nadie puede saberlo.

Él es el único hombre lo suficientemente inteligente como para descubrir la verdad. Poniendo en riesgo todo lo que ella posee… Incluido su corazón.

Durante el día ella es Lady Georgiana, hermana de un duque, arruinada antes de su presentación en sociedad con el mayor de los escándalos. Pero la verdad es mucho más impactante –en las callejuelas más oscuras de Londres, ella es Chase, el misterioso y desconocido fundador del antro de juego más legendario de la ciudad. Durante años, su doble identidad no ha sido descubierta… hasta ahora.

Inteligente, resuelto y apuesto como el demonio, Duncan West está intrigado por la hermosa y arruinada mujer que está, de alguna manera, conectada con un mundo de oscuridad y pecado. Duncan sabe que ella es más de lo que aparenta y jura descubrir todos los secretos de Georgiana, dejando al descubierto su pasado, amenazando su presente y arriesgando todo lo que ella aprecia… incluido su corazón.



Al fin he leído el último libro de la saga escrita por Sarah MacLean y puedo decir que ha sido lo que esperaba, y más. A veces, cuando esperamos la continuación de una historia con muchas ganas, como ha sido el caso con esta, sucede que las expectativas superan con mucho al resultado final, pero por suerte he quedado muy contenta con el cierre de esta saga tan bonita. 

Ahora, como un consejo, si aún no has leído la saga y piensas hacerlo, tal vez sea buena idea leer la sinopsis por encima y saltarte esta reseña, pero si como yo sabes lo que te espera en este libro, o tal vez no te molesta ir avisado, entonces te invito a conocer mi opinión.

Cada uno de los libros que componen esta saga es protagonizado por un miembro del club de juego conocido como El Ángel Caído, una aventura empresarial, digamos, montada por cuatro socios con varias cosas en común, en particular el hecho de esconder algunos secretos y tener excelentes motivos para ir en contra de todo lo que la sociedad en la que viven considera "correcto". Cada personaje es genial, todos tienen un pasado complejo y muy rico que está bien planteado y que le da sentido a sus acciones; pero sin duda mi favorito, y del que deseaba saber más, es Chase, y lo he pasado muy bien conociendo su historia.



Chase, como la sinopsis revela y como saben quienes han leído los libros, es el socio principal, quien tuvo la genial idea de fundar el club y convertirse, junto a sus socios y amigos en los hombres más poderosos de Londres, no solo por su cuantiosa fortuna, sino sobre todo por el conocimiento de los más jugosos secretos de los asociados del club. Pero, aunque no es un pero en toda regla, sino a mi parecer un plus, Chase no es lo que parece, empezando por su género. Chase es en realidad lady Georgiana, hermana de un poderoso duque que, siendo muy joven, cometió lo que en aquella época se llamaría un desliz, uno de los grandes, digamos, porque se convirtió en madre soltera, y en una sociedad como la victoriana, eso era poco menos que el suicidio social. Pero Georgiana nunca se dejó abatir por la situación y, por el contrario, decidió que le importaba más bien poco lo que otros pensaran y se lanzó a adquirir poder y dinero como el miembro fundador y más astuto de El Ángel Caído. Pero su niña empieza a crecer y es entonces cuando decide que tal vez sea el momento para hacer un sacrificio y buscar la estabilidad y el respeto que hasta entonces le son vedadas en la sociedad por su pasado. 

Y por otra parte tenemos a Duncan West, personaje del que ya habíamos atisbado un poco gracias a los anteriores libros. Ahora, tenía muchos deseos de conocerlo porque era evidente que se convertiría en la contra parte romántica de Chase, o Giorgiana, bueno, y siendo esta un personaje tan interesante, me preguntaba si estaría a la altura. Y lo ha estado, sin duda, porque me ha parecido un personaje delicioso y muy rico. Porque, si la mujer en la que estás interesado guarda un secreto del tamaño de una catedral, ¿qué hace uno? Pues esconder otro que equivale a El Vaticano. Y sí, cada uno tiene su propio esqueleto en el armario, por no decir un osario, y es en el desarrollo de su relación que los vamos conociendo a profundidad, en especial el de Duncan. Él, hombre listo e íntegro donde los haya, también puede jugar sucio, lo que le viene de perlas porque sin duda a Georgiana no le va nada bien el juego limpio. En un inicio se presentan como aliados, porque Duncan, aprovechándose de su poder mediático, decide ayudar a Georgiana para que logre "limpiar" su reputación y encontrar el marido que busca para asegurar un mejor futuro a su hija, mientras que ella le ofrece cierta ayuda en nombre del todo poderoso y poco presto a mostrarse Chase, a fin de librarse de un enemigo bastante peligroso. Desde luego, la atracción está latente desde el primer momento y vamos viendo cómo esta se desarrolla y termina convirtiéndose en algo más poderoso, pero no por ello menos peligroso considerando los secretos de cada uno y todo lo que tienen que perder si dan un paso en falso.

Entre intrigas a diestra y siniestra, la frescura y el sentido del humor que tan bien domina MacLean, esta novela se me ha pasado en un suspiro y me ha dejado con una sensación muy agradable; me atrevería a decir que esta saga ha pasado a formar parte de mis favoritas y sus personajes en buenos amigos. Sin duda una lectura muy recomendable para los amantes del género y para quien le provoque leer una buena novela romántica que les asegure momentos muy divertidos. 

domingo, 11 de octubre de 2015

REVIVAL: STEPHEN KING



Octubre de 1962. En una pequeña localidad de Nueva Inglaterra la sombra de un hombre se cierne sobre un niño que juega ensimismado con sus soldaditos. Cuando Jamie Morton levanta la vista, ve una figura imponente. Se trata de Charles Jacobs, el nuevo pastor, con quien pronto establecerá un estrecho vínculo basado en su fascinación por los experimentos con electricidad.

Varias décadas más tarde, Jamie ha caído en las drogas y lleva una vida nómada tocando la guitarra para diferentes bandas por bares de todo el país. Entonces vuelve a cruzarse con Jacobs -dedicado ahora al espectáculo y a crear deslumbrantes «retratos de luz»-, y este encuentro tendrá importantes consecuencias para ambos. Su vínculo se convertirá en un pacto más allá incluso del ideado por el Diablo, y Jamie descubrirá que «renacer» puede tener más de un significado.

Esta inquietante novela, que se extiende a lo largo de cinco décadas, muestra uno de los más terroríficos finales que Stephen King haya escrito jamás. Es una obra de arte del maestro de contar historias de nuestro tiempo, en la tradición de Hawthorne, Melville o Poe.



Stephen King es uno de los autores a quienes, sin considerar entre mis favoritos, respeto enormemente. Por su extraordinaria imaginación, claro, y su capacidad de volcarla en el papel, pero sobre todo por su gran compromiso con la escritura; cada vez que puedo y me provoca, que es bastante seguido, le doy una hojeada a su maravilloso Mientras escribo, que siempre me sirve de revitalizante, por decirle de alguna forma. 

En Revival se nos deja claro por qué King es considerado como uno de los grandes narradores de nuestro tiempo; su talento para contar historias y hacerlas llegar al lector es impresionante. En esta novela, que me parece de las mejores que nos ha ofrecido en los últimos años sin ser quizá el mejor de sus trabajos, recurre nuevamente a ese terror psicológico que se le da tan bien. La historia empieza con un planteamiento sencillo, un pequeño niño, Jamie Morton, juega con los soldaditos que le ha obsequiado su hermana mayor y es entonces que aparece en su vida a quien se referirá como "su quinto en discordia", ese personaje que, sin esperarlo, se convierte en parte vital de su existencia. Cuando Jamie conoce a Charlie Jacobs, el nuevo pastor, le simpatiza de inmediato, lo mismo que a toda su familia, y él también se convierte en objeto de su cariño. Charlie es un buen hombre con esposa, hijo, y una tremenda afición por todo lo relacionado con la electricidad y sus misterios. 



Infortunadamente, la desgracia hace que Charlie desaparezca de la vida de la familia Morton, y no vuelve a aparecer hasta muchos años después, cuando Jamie es ya un adulto con una carga emocional muy pesada y está necesitado de ayuda aún cuando no sepa cómo pedirla o esté dispuesto a hacerlo. Entonces Charlie, que ha dejado la labor pastoral descontento con la religión, le ofrece una mano, pero no es una mano desinteresada, debería decir, porque Charlie ha cambiado mucho y su propia tragedia lo ha llevado a explorar en peligrosos experimentos en busca de respuestas que, tal vez, si las conociera, desistiría de investigar.

Algo interesante aquí es que King explora de forma muy inteligente en la forma en que los seres humanos reaccionamos frente a las pérdidas y las tragedias, mostrándonos ambas caras de la moneda. En mi experiencia, sé que hay pocas cosas más duras en la vida de un creyente que perder a un ser amado de forma brusca y ver desaparecer al mismo tiempo la fe; es una experiencia desoladora y no es extraño que en casos como ese te encuentres perdido y sin saber qué hacer. Entonces quedan dos opciones; o aprendes a sobrellevar el dolor y continúas aferrándote a la vida tal y como hace Jamie, por muy presentes que estén las ausencias, o haces como Charlie, que se solaza en la pena y se ciega a aquello que está fuera de su alcance aún cuando sabe que continuar con esa senda solo lo terminará destruyendo.

En esta novela de King no solo estamos ante hechos que pueden parecer sobrenaturales, los que me han provocado más de un sobresalto, todo hay que decir, sino que también estamos frente a un retrato de humanidad y de cómo la vida se impone a todo, de una forma u otra, aún sobre el dolor. Obviamente, es un libro que me ha gustado mucho y que recomiendo a ciegas, estoy segura de que, más allá de sus géneros favoritos, cualquier lector amante de las buenas historias podrá disfrutarlo.






Creo que la mayor parte de la gente que ha sufrido grandes pérdidas en la vida- grandes tragedias- llega a una encrucijada. Quizá no en el primer momento, pero sí cuando la conmoción se desvanece. A veces unos meses después, a veces unos años. Esas personas o bien se expanden como resultado de su experiencia, o bien se contraen.

martes, 6 de octubre de 2015

LOS DULCES AÑOS: LAVYRLE SPENCER



Cuando Linnea llega a Alamo no imagina que aquel hombre irritado que la recibe en la estación de tren se convertirá en su gran amor. Con sólo dieciocho años, la vehemente y alegre Linnea es la nueva profesora y está decidida a conquistar un lugar en la familia que la alberga, así como dentro de la comunidad.

Theodore es un granjero de treinta y cuatro años que vive con su madre y su hijo de dieciséis años. Al igual que los demás granjeros, Teddy se ocupa fundamentalmente de la cosecha y cuando Linnea llega a vivir a su casa, se siente invadido e irritado porque la joven no respeta las reglas tácitas de la comunidad.

Lentamente, en medio de las tareas cotidianas, surge entre ellos un amor profundo. Atemorizado por la diferencia de edad entre ambos, Teddy intenta alejarse de Linnea. Pero ella está dispuesta a aceptar el desafío porque sabe que él es su destino.



Me puse un reto a inicios de este año, además de los organizados por algunos blogs a los que me sumé. Este es uno personal, y se trata de leer a las grandes autoras de la romántica, todas las que siempre me han recomendado, pero que por un motivo u otro nunca había leído. Creo que no voy mal, he tachado a varias pendientes de la lista y hasta ahora puedo decir que he tenido mis aciertos y que me he llevado uno que otro chasco; siendo en su mayoría de los primeros, gracias al cielo. En su momento sumé a Flores en la tormenta de Laura Kinsale a la categoría de libros favoritos, y solo por eso este reto ha valido la pena. Ahora vengo a hablar de otro título que si bien no creo que vaya a ir a esa lista, que es reducida y un tanto exigente, todo hay que decirlo, definitivamente se hace un buen lugar entre los mejores libros que he leído este año.

El planteamiento de la novela en sí puede no ser del todo original, pero la verdad es que cada vez que escucho, leo, o incluso pienso eso de una historia, me recuerdo que en la literatura, al menos para mí y en su mayoría, lo importante no es tanto qué cuentas sino cómo lo haces y aquí la señora Spencer se ha lucido. Partiendo de un romance que puede parecer común; una joven mujer que empieza una nueva vida en un lugar que le es del todo ajeno, conoce a un hombre un poco malgeniado, o que parece serlo y ambos se enamoran, la autora nos lleva por un viaje alucinante por una época muy interesante de la historia en un lugar del que he leído poco, como es la zona rural de Dakota del Norte. 



Si soy del todo sincera, siento que no he sido del todo conquistada por el romance de Linnea y Teddy en sí, como por las historias de vida que Spencer ha narrado a lo largo de las páginas, porque ella intercala el romance con el día a día, y estamos hablando de un tiempo y contexto social muy complicado. Spencer nos lleva a conocer a hombres y mujeres cuya mayor aspiración,  en el mejor de los casos, es simplemente sobrevivir, y es que entonces resultaba casi utópico esperar más. El trabajo duro, las pérdidas constantes, vivir de la tierra y  verse a veces sobrepasados por las desgracias eran el pan de cada día; pero pese a ello, siempre había lugar para una alegría, un baile al final de un largo día de trabajo, una cena caliente frente a la chimenea, la ilusión de un nuevo amor... Y eso es lo que viven nuestros protagonistas y los secundarios, que están también muy bien retratados. La diferencia de edades, por otra parte, me ha resultado también muy interesante, y lejos de espantarme, me ha parecido algo que vale mucho la pena explorar, y que bien hecho, como en este caso, puede dar resultados fabulosos. Este no es un romance del todo almibarado, por así decir, sino realista y muy humano, con unos cuantos encontronazos, declaraciones arrancadas no siempre con el mejor de los ánimos, y sobre todo con mucho amor, de ese real que al fin de cuentas es el único que vale la pena.

La vida es compleja y no siempre justa, y eso es algo que Lavyrle Spencer retrata de forma perfecta en esta historia, pero también es hermosa e, incluso en los peores momentos, nos da motivos de alegría, y eso también lo tenemos aquí, de modo que recomiendo esta historia tanto para quienes son amantes de la romántica como para quienes se acercan del género de vez en cuando; seguro que no los decepcionará. 

domingo, 27 de septiembre de 2015

DARINGHAM HALL- LA HERENCIA: KATHRYN TAYLOR



Tardarás 3 minutos en enamorarte de Daringham Hall…

Campiña inglesa, en la actualidad. Kate, una joven veterinaria, lleva una vida tranquila en el bucólico pueblo de Salter´s End. Allí se siente especialmente unida a la familia de terratenientes para la que trabaja, los Camden de Daringham Hall, quienes la trata como a una hija. De pronto, un día aparece en el pueblo un extraño que pierde la memoria tras recibir un golpe propinado por Kate. Esta acaba enamorándose sin remedio de él, pero cuando ya se atreve a creer que es correspondida, resulta que el extraño es Ben Sterling, un empresario neoyorquino que afirma ser el heredero de Daringham Hall, y que llega con ánimo de venganza.

Así empieza el primer volumen de la trilogia Daringham Hall, la obra con que se presenta a los lectores en castellano la alemana Kathryn Taylor, autora de varios best sellers que alcanzaron la prestigiosa lista de más vendidos de Der Spiegel.



Tenía muchas ganas de ponerme con esta historia y al fin lo he conseguido. Me llamó la atención por varios factores, empezando por la preciosa portada, claro, y esa sinopsis que, si bien puede resultar bastante sencilla, en realidad esconde algunas cosillas que se van desarrollando conforme avanza la trama. 

Creo que Daringham Hall es una historia tan encantadora como invita a pensar la portada; posee mucho de esa aura elegante que relacionamos con las narraciones del pasado, pero llevadas al mundo actual, al mundo de Kate, quien creo es la gran protagonista de esta historia. La buena Kate es una joven que perdió a sus padres muy pronto y se vio despojada de todo ese afecto para ser sustituido por la fría indiferencia de los familiares con quienes debió vivir entonces. Pero el destino le tenía deparado conocer a los habitantes de Daringham Hall, los Camden, quienes, algunos más que otros, claro, pasaron a convertirse en un ideal familiar que le confortó en los momentos difíciles y a quienes se siente muy unida. Entonces, cuando conoce al misterioso Ben en circunstancias muy curiosas (golpear a alguien y provocar que pierda la memoria es cuando menos curioso, me atrevería a decir), se ve cautivada por este extraño y, debido a su carácter generoso y amoroso, hace lo posible por hacerlo sentir a gusto y, a su manera, le lleva a apreciar a esa propiedad y a sus habitantes sin imaginar que, de ser él mismo o, mejor dicho, de poseer sus recuerdos, lo último que desearía es tener una relación con ellos. 



Ben, por su parte, está en una situación bastante complicada. En un inicio sabemos que odia a los Camden y no se podría decir que no tiene buenos motivos para ello; hasta donde sabe son en cierta medida responsables de la miseria de su madre y, ahora que es poderoso por méritos propios, está dispuesto a hacerles pagar por ello. Pero entonces conoce a Kate y pierde la memoria, todo al mismo tiempo, y eso puede traer a su vida tantas cosas buenas como malas. Porque conoce a los Camden a través de la mirada de esa mujer de la que empieza a enamorarse, lo que solo hará más difícil el momento en que recupere la memoria. Sin duda es un conflicto enorme y peligroso para ambos, porque Kate es una mujer agradecida a quienes le ofrecieron afecto cuando más lo necesitaba, pero también ama a Ben; de modo que, ¿dónde está su lealtad? Y en cuanto a Ben, ¿puede ser el deseo de venganza más poderosa que su amor? Puesto así puede parecer una trama de lo más sencilla, ¿cierto? Y sí, como decía líneas más arriba, sí que lo es, pero también es una historia narrada de forma fantástica en su sencillez, con personajes bien construidos y con matices, con misterios y unas cuantas pinceladas de misterio; pero sobre todo posee un aire de calidez que envuelve al lector desde la primera página.



Daringham Hall, La herencia, es la primera entrega de una trilogía, pero no teman, que sé muchos leen la palabra "trilogía" en estos tiempos y se ponen en alerta; yo lo hago. Pero les invito a dejar el escepticismo de lado en este caso; no se trata de una trama estirada de forma innecesaria. En este primer libro se nos presentan a los personajes y sus circunstancias, el conflicto que los lleva a actuar como lo hacen, y todo ello de forma coherente y lógica, llevándonos a un final que nos asegura que en el segundo libro podremos seguir con la historia y con suerte disfrutarla tanto como ha ocurrido con esta primera entrega.

Sin duda Daringham Hall es una novela muy recomendable para quienes gusten de las historias bien narradas y con un desarrollo sencillo y apasionante que enamora desde un inicio. Mucho de romance, un poco de misterio, una propiedad de ensueño en la campiña inglesa que guarda toda clase de secretos... ¿quién podría resistirse a eso?

lunes, 21 de septiembre de 2015

DIEZ CONSEJOS DE ESCRITURA DE MARGARET ATWOOD



Hace un tiempo que no traigo una entrada con consejos para mejorar en el noble arte de la escritura, así que heme aquí con diez consejos de una dama que sin duda sabe de lo que habla, y por lo general lo hace con una lucidez maravillosa y un humor ácido que me encanta. Con ustedes, diez consejos de escritura de Margaret Atwood. 



1. Lleva un lápiz para escribir en los aviones. Pero los lápices no son seguros y si la punta se rompe, no se puede afilar en el avión, ya que no se pueden llevar cuchillos. Por lo tanto, lleva dos lápices.

2. Si los dos lápices se rompen, se puede hacer un afilado de emergencia con una lima de uñas de las de metal o vidrio.

3. Lleva algo en lo que escribir. El papel es lo mejor, pero en caso de necesidad, la madera o tu propio brazo pueden servir.



4. Si escribes en el ordenador, haz siempre una copia de seguridad en un lápiz de memoria.

5. Haz ejercicios para la espalda. El dolor es una distracción.

6. Mantén la atención del lector. (Es probable que esto funcione mejor si puedes mantener la tuya propia). Pero no sabes quién es el lector, así que es como pescar con un tirachinas en la oscuridad: lo que fascina a A puede aburrir mortalmente a B.

7. Seguramente necesitarás un diccionario de sinónimos, un libro de gramática básica y un asidero a la realidad. Este último significa: no hay comidas gratis. La escritura es un trabajo. También un juego de azar. No tendrás un plan de pensiones. Otras personas pueden ayudarte un poco, pero en esencia vas por tu cuenta. Nadie te obliga: tú lo elegiste, así que no te quejes.



8. Nunca podrás leer tu propio libro con esa anticipación inocente que acompaña a la deliciosa primera página de un libro nuevo, porque tú lo escribiste. Has estado detrás del escenario. Has visto cómo se introducen de contrabando los conejos en el sombrero. Por lo tanto, pídele a uno o dos amigos lectores que le echen un vistazo antes de entregárselo a cualquier persona en el negocio editorial. Ese amigo no debe ser alguien con quien tengas una relación romántica, a menos que quieras romper.

9. No te quedes sentado en el medio del bosque. Si estás perdido en la trama o bloqueado, vuelve sobre tus pasos hasta dar con aquello en lo que te equivocaste. Luego toma otro camino. Y/o cambia al protagonista, cambia el conflicto, cambia la primera página.

10. Rezar puede funcionar. O ponerse a leer otra cosa. O visualizar de manera constante el santo grial que es la resplandeciente versión final de tu libro ya publicada.



Fantásticos, ¿no? Me quedo con el noveno, es mi favorito, aunque todos son geniales, pero este me ha servido  más de una vez cuando me siento un poco perdida. Eso de dar unos cuantos rodeos para encontrarse de vuelta a sí mismo me parece un consejo fabuloso, en la vida, la escritura y todo aquello que signifique algo para nosotros.